martes, 15 de octubre de 2019

Gobierne quién gobierne, las pensiones públicas se defienden


Hay otra concepción de independencia que no entiende de banderas sino de libertad real y autonomía personal. De ella forma parte el derecho a una existencia digna en la última etapa de la vida. Y esto es lo que reivindican, para sí mismos y para los que vienen detrás, las columnas de pensionistas que, caminando de norte a sur y de sur a norte, han confluido en Madrid para participar en la protesta  ante el Congreso de los Diputados por la ineficacia demostrada por la clase política a la hora de consolidar el sistema público de pensiones.

Partiendo de Bilbao y de Rota, respectivamente, dos columnas de aguerridos pensionistas han recorrido a pie parte del territorio español para confluir en Madrid y participar en la manifestación estatal en defensa del sistema público de pensiones convocada por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, COESPE, el 16 de octubre. La manifestación comenzará en la Puerta del Sol, a las 11 horas, para culminar, a las 12 horas, ante el Congreso de los Diputados.

Estos jubilados caminantes han recorrido cientos de kilómetros en estas últimas semanas y mañana esperan que miles de pensionistas y personas en edad laboral (pensionistas en potencia) acudan a la concentración convocada frente a la Cámara Baja. 

Allí van a registrar un documento con sus principales demandas para que, por enésima vez, les lleguen al Gobierno central y a los distintos partidos. Reivindicaciones que no han variado desde que empezaron a tomar la calle hace ya casi dos años, que pasan por blindar las pensiones como derecho fundamental en la Constitución, por revalorizarlas por ley en función del IPC real, por la derogación de las dos últimas reformas laborales y otras tantas de pensiones, y por una prestación contributiva mínima que sea hoy igual al SMI, 900 euros, hasta llegar a los 1.084 euros recomendados por la Carta Social Europea; piden también que se eliminen los copagos farmacéuticos y que haya suficientes residencias públicas para mayores accesibles y de calidad. 

Los esforzados caminantes reprochan a los líderes de los partidos "que no estén dando en este tema el ejemplo de unidad" que han tenido oportunidad de ver en sus compañeros de formación, sin importar las siglas, en muchos de los pueblos por los que han pasado, donde los han alentado en su marcha hacia Madrid. Y les advierten de que no piensan parar hasta que se atiendan sus reivindicaciones.

Matizando que no se trata de una amenaza ni una exhibición de fuerza sino una demostración de constancia, convencidos como están de que tienen la razón e incorporan a su causa a un número creciente de la población. Porque, en definitiva, a la postre todos somos pensionistas, de facto o embrionarios.








miércoles, 2 de octubre de 2019

Por la equiparación de la pensión mínima contributiva al Salario Mínimo Interprofesional

Diversos colectivos de jubilados activistas se han movilizado —a través de marchas y acciones de protesta— ante la inacción de la clase política para dotar de estabilidad al sistema público de pensiones. Una cuestión clave en el que el interés social y la razón de Estado debería primar sobre el empeño de los líderes políticos en ponerse zancadillas unos a otros olvidando sus deberes con la sociedad. 



Junto a la revalorización de las pensiones conforme al coste real de la vida, otra de las principales reivindicaciones de los pensionistas es lograr la equiparación de la pensión mínima contributiva al salario mínimo interprofesional (SMI). Hay razones obvias para ello, y es que tanto esta prestación como su derivada de viudedad deben entenderse como un salario en diferido. Y una evidencia palpable es que, a la hora de realizar la declaración de la renta, la pensión de jubilación se considera un rendimiento del trabajo. Luego, de cara al Fisco, no hay ninguna diferencia conceptual entre los ingresos por pensión de un jubilado y los del salario de un trabajador en activo. 

El elemental principio de justicia social que inspira tanto el SMI como las pensiones mínimas es que su cuantía suponga la capacidad para hacer frente a los gastos básicos que permitan a la persona perceptora llevar una existencia digna. Y esto no es una simple opinión, sino el acuerdo de convivencia manifestado en la Constitución Española, que dispone en su Artículo 50:

Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio.

En 2019, la cuantía de las pensiones contributivas mínimas para una persona mayor de 65 años, individual o viuda, es de 677,40 euros mensuales. ¿Garantiza esa cantidad la suficiencia económica? Dado el actual coste de la vida, la respuesta es: rotundamente, no. Esa cuantía se encuentra ya a gran distancia del actual SMI, que el Gobierno presidido por Pedro Sánchez situó en 900 euros mensuales. 

Las pensiones no son un gasto

Cuando se habla de pensiones hay que dejar de referirse a ellas como un ‘gasto'. Pues los pensionistas no hacen desaparecer su dinero del conjunto de la economía del país arrojándolo por un sumidero entrópico. Eso, en todo caso, es lo que hacen los evasores de impuestos, ya sean particulares o grandes corporaciones. Por el contrario, en el caso de los jubilados, el dinero de sus pagas es devuelto al sistema económico circular en forma de consumo inmediato: comenzando por la alimentación y mantenimiento del hogar y terminando, en los casos que pueden permitírselo, en actividades de ocio. 
   
Y si no, pregunten a los profesionales de la hostelería, siempre deseosos de recibir la visita de los jubilados a sus establecimientos. Pregunten también al oligopolio de suministradores de gas y electricidad que pasa puntualmente los recibos de la energía a todos los hogares, aunque en las viviendas de jubilados más humildes sufran la pobreza energética.

No, tristes voceros del neoliberalismo: dejad de contar cuentos macabros. Las pensiones no son un gasto sino una forma eficaz de redistribución de la riqueza nacional. Una redistribución solidaria, puesto que durante los momentos más crudos de la última crisis originada por la delincuencia financiera, a menudo, la pensión del abuelo era el único ingreso que había en muchos hogares. Una redistribución escasa cuando en la caja de reparto sólo entran las aportaciones de los trabajadores, cada vez peor pagados. 

En contraste, los principales depósitos donde se acumula la riqueza nacional [grandes empresas nacionales y multinacionales, monopolios energéticos y sectores financieros] no contribuyen en absoluto a la caja de las pensiones. Y tan sólo en un porcentaje muy pequeño al mantenimiento de los presupuestos generales del Estado.

Afirman los críticos con la subida de las pensiones mínimas que ello implica erosionar el carácter contributivo del sistema. Ya que el principio bismarkiano del mismo es que a cada cual se le pagará una cuantía acorde a lo que contribuido. Principio que sería sostenible en un escenario ideal en el que hubiera las mismas oportunidades para todas las personas que aspiran a participar en el juego económico.

Pero esa visión del paraíso se derrumba ante uno de los ejemplos más recientes sobre la falta de oportunidades: las consecuencias de la Gran Recesión. Uno de los principales motivos por el que muchos pensionistas cobran hoy cuantías mínimas es que, al estallar la crisis en 2008, se vieron afectados por el desempleo en los años previos a la jubilación, Los millares de trabajadores arrojados al paro en tales circunstancias se vieron asimismo desposeídos de la posibilidad de ejercer su acción contributiva al sistema público de pensiones. Produciéndose el consiguiente deterioro en su carrera de cotizaciones a la Seguridad Social y su reflejo fatal en una pensión de cuantía mucho más baja de la que habrían obtenido si hubieran podido seguir trabajando. 

Esta circunstancia constituye una doble injusticia cuando se compara con las ingentes sumas de recursos públicos dedicados a salvar a instituciones financieras o empresariales de la ruina producida por sus propios errores.

Por ello, los legisladores, en lugar de mirar con desconfianza a determinados colectivos, sobre todo si son los más humildes, deberían actuar en el marco de las propuestas de John Rawls uno de los filósofos políticos más importantes del siglo XX y uno de los autores referentes en el análisis de la teoría de la justicia y los problemas de acción pública derivados de la búsqueda de una mayor equidad en las sociedades.

Tomo verbatim de la investigadora Natalia Millán Acevedo, la exposición resumida de una de las ideas más sugerentes de Rawls para entender el concepto de la justicia: su provocadora idea sobre "el velo de la ignorancia".

Rawls plantea que una sociedad justa no puede definirse bajo alguna forma de presión como pueden ser el miedo o la inseguridad. Con objeto de superar este inconveniente, se propone que en la fase de diseño de políticas los individuos deberían ignorar el papel que ocupan en la sociedad, el grupo al que pertenecen y su situación de partida. Así, desde esta posición se podrán establecer normas realmente equitativas y justas dado que las personas intentarán promover una posición favorable para todos los grupos de la sociedad (dado que éstas no saben a cual grupo pertenecen). A juicio de Rawls, el "velo de la ignorancia" asegura que cada persona debe tener en cuenta la posible situación de cualquier otra; y en tanto está obligado a considerar todas las posibles situaciones como potencialmente propias, su elección será racional y justa. (N.Millán Acevedo)

En consecuencia, los parlamentarios de las distintas formaciones políticas del Congreso de los Diputados deberían trabajar al margen de intereses concretos y narcisismos de última generación para alcanzar un pacto de Estado en virtud del cual la cuantía de las pensiones mínimas contributiva y de viudedad sea equiparada al SMI. Quedando, a partir de ese momento, indexada al SMI a efectos de aplicación automática de futuros incrementos del mismo.

De esta manera, en caso de que se produzca una nueva crisis o desaceleración económica, como la que algunos círculos vaticinan, uno de los sectores de población más débil, como es de los perceptores de pensiones mínimas, quedaría en mejores condiciones para afrontarla. 
  
Una consideración final: este pacto debería ser suscrito por la totalidad de los 350 escaños del hemiciclo de las Cortes, ya que el compromiso moral y político de cumplir con un mandato constitucional que evite la pobreza de millones de personas se supone que debería estar por encima de rivalidades e intereses partidistas. 

Pese a lo que me llega del panorama político, escribo esto para que, al menos, el pesimismo de la inteligencia no enturbie el optimismo de la voluntad. 

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Pensiones mínimas en 2019 (cuantías mensuales)

Jubilación
Titular con 65 años o más: En modalidad con cónyuge a cargo, 835,80 euros. Sin cónyuge, 677,40 euros. Con cónyuge no a cargo 642,90 euros.
Titular menor de 65 años: En modalidad con cónyuge a cargo, 783,60 euros. Sin cónyuge, 633,70 euros. Con cónyuge no a cargo 599 euros.

Viudedad
Titular con 65 años o con discapacidad en grado igual o superior al 65%: 677,40 euros.
Titular con cargas familiares: 783,60 euros.
Titular con edad entre 60 y 64 años: 633,70 euros.
Titular con menos de 60 años: 513,10 euros.



miércoles, 18 de septiembre de 2019

Bloqueo de la gobernabilidad: pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad


La situación de bloqueo a la formación de Gobiernopor parte de tirios y troyanos, conduce al desaliento a una ciudadanía que vuelve a ser llamada a las urnas por la incompetencia de los políticos. A los votantes de izquierda les resulta difícil de entender que, más allá del reparto de sillones, no haya podido llegarse a la más elemental de las soluciones: un acuerdo programático, a la portuguesa, entre PSOE y Unidas Podemos. Y que la gente de a pie, "los de abajo", nos veamos obligados a volver a las urnas para corregir tanto postureo y tan poca responsabilidad social.


Tras las fallidas negociaciones para conseguir la investidura de Pedro Sánchez, el único candidato posible a la presidencia de Gobierno según la aritmética de los resultados de las últimas elecciones, España se encuentra en una situación más que delicada. A los problemas estructurales —pensiones, reforma laboral, financiación autonómica, etc.— se añaden incógnitas como las derivadas del Brexit o la reacción del independentismo catalán a la inminente sentencia de los políticos encausados por su participación en el procés.

Pero, además, hay problemas que afectan al día a día de la población más desfavorecida. A título de ejemplo, hay más de 256.000 personas dependientes, con su derecho a una prestación reconocido, que siguen en lista de espera para recibirla. La lista sigue aumentando con dependientes valorados con Grado II y III. Es decir, dependencias severas y grandes. Según datos del Imserso, la suma de esos dos grupos era en enero de 98.577 personas; a 31 de julio, de 105.393, 6.816 más. De Grado I, moderados, la cifra se mantiene estable alrededor de 151.000.

Solo por eso, si por parte de los líderes de la izquierda hubiera primado el interés "de la gente", "de los de abajo", tan mentados en los discursos de Unidas Podemos, ya hubiera merecido la pena llegar a un acuerdo programático a la portuguesa en vez de pugnar por asientos en el consejo de ministros.      

Sin restar a Pedro Sánchez ni un ápice de la parte de responsabilidad que pueda corresponderle por no haber sabido gestionar mejor esta falta de sintonía con UP, su socio preferente, lo que resulta difícil de entender es la cerrazón de Pablo Iglesias encastillado (¿encaprichado?) en la idea de que la única posibilidad de acuerdo giraba en torno a la entrada de miembros de Unidas Podemos en el Gobierno. Máxime, cuando en la sesión de investidura del pasado mes de julio, Iglesias rechazó, con luz y taquígrafos, afirmando que era una humillación, la oferta del PSOE: una vicepresidencia y tres ministerios. ¡Menuda humillación!

Claro que, para humillación, la que deben sentir ahora los círculos más conscientes de Unidas Podemos ante el último y patético episodio protagonizado por Pablo Iglesias, un presunto republicano, pidiendo ayuda al Rey para que oficiase de mediador ante los socialistas sacándole del jardín de la coalición donde se ha metido él solito.

Constitucionalmente, el papel del Rey está limitado a actuar como árbitro que aplica las reglas del juego. Para entendernos, una especie de guardavías cuya única función es la de cambiar las agujas para que circulen los trenes según el horario establecido. En ningún caso, puede oficiar como una celestina apañando cohabitaciones. Tales coyundas quedan reservadas al libre albedrío de los partidos políticos.

En la actual encrucijada política, supone un alivio esa norma constitucional que delimita las funciones del monarca(*). Pues si a este le hubiera sido posible considerar la petición del líder de UP , su poder habría salido reforzado, colocándose por encima de la voluntad popular. Es decir que, llevado a la práctica, el izquierdismo enfermedad infantil de cierta izquierda(**) de Iglesias hubiera hecho un flaco favor a la causa republicana. 

A mayor inri para una formación de izquierda, la petición de ayuda al "ciudadano Borbón", como en un alarde de postureo se refieren al monarca algunos dirigentes podemitas, coincide con la actualidad de ArteGuillotina. Una exposición crítica con la monarquía y el "régimen del 78", cuyo manifiesto destaca que "defender racionalmente la idea de monarquía y hacerla compatible con la democracia es algo muy difícil pero en España es sencillamente imposible", según afirman los diversos colectivos organizadores de la muestra. 

A la vista de los desastres producidos por el izquierdismo, cobra relieve el célebre lema que contrapone el pesimismo de la razón al optimismo de la voluntad. Lema atribuido por la costumbre al político comunista italiano Antonio Gramsci. "Soy pesimista con inteligencia, pero optimista por voluntad", afirma Gramsci en una carta a su hermano Carlo, escrita en prisión el 19 de diciembre de 1929.

L'Ordine Nuovo  edición del 3 al 10 de abril de 1930

A decir verdad, la paternidad del lema corresponde al escritor francés Romain Rolland (1866-1944). Nobel de Literatura en 1915, de él llegó a decir Stefan Zweig, durante los años de agitación previos a la II Guerra Mundial, que representaba "la conciencia moral de Europa". Por lo que se refiere a la paternidad del lema que nos ocupa, Gramsci se la reconoce con toda nitidez su Discorso agli anarchici, (Discurso a los anarquistas) publicado en la revista L'Ordine Nuovo. Escribe el italiano:

"La concepción socialista del proceso revolucionario se caracteriza por dos rasgos fundamentales que Romain Rolland resumió en su lema: pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad".

El postureo narcisista desplegado por los cuatro líderes de los principales partidos políticos produce hartazgo, desazón y conduce al pesimismo ante lo que se avecina. Ya empiezan a oírse voces que llaman a no votar. Este escribidor nació en un país, España, en el que sus habitantes no podíamos votar a los representantes de una voluntad popular que, de hecho, tampoco existía, cercenada bajo la sangrienta dictadura franquista. 

La Constitución del 78 no es perfecta. De entrada, consagra la monarquía hereditaria como la única vía de acceso al cargo no electo de Jefe del Estado. Soy ferviente partidario de reformarla. Mientras tanto, no pienso renunciar al ejercicio del derecho al voto reconocido en el imperfecto "régimen del 78". Votaré, también, desde el optimismo de mi voluntad pensando que es posible corregir ciertas estupideces del izquierdismo infantil. A lo mejor, entonces, sí se puede, sí podemos, en serio, reducir las desigualdades y proclamar la República. 

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(*) Decir monarca es una forma de hablar. La palabra proviene de la griega monárkhes (de monos, "uno/singular", y árkho, "gobernar" y se refiere a un solo gobernante absoluto, al menos nominalmente hablando. De forma convencional, se conoce como monarca al jefe de Estado de un país cuya forma de organización recibe el nombre de monarquía; ejerce normalmente la más alta representación del Estado y arbitra y modera el funcionamiento de sus instituciones. Pero sus poderes se encuentran ampliamente limitados por la Constitución.

(**) La enfermedad infantil del ‘izquierdismo' en el comunismo, es el título de una obra de V. I. Lenin






lunes, 27 de mayo de 2019

Café del Mundo: conversación abierta a la ciudadanía sobre Renta Básica Universal

Con el propósito de reflexionar sobre la Renta Básica Universal, el Observatorio de RBC de ATTAC y Medialab Prado organizan una conversación abierta a la ciudadanía el próximo 1 de junio en el Auditorio del Medialab. Una conversación donde todas las personas podamos proponer, escuchar y aprender de las demás, en vez de tratar de convencer o imponer. 



En el espectáculo de la política, y sobre todo en un periodo electoral como el que acabamos de vivir —incluso sufrir—, el debate es el punto fuerte. En estos debates se imponen las voces más potentes y con menos pudor para interrumpir a los demás. Las ideas mediocres o las medias verdades se imponen gracias a la habilidad retórica y manipuladora de los mercaderes de ideas. 

En un debate donde el único objetivo es convencer a cualquier precio, unos ganan y otros pierden. Por contra, en una conversación franca y honesta entre ciudadanos, todos ganamos. 

Con esta finalidad, utilizaremos una dinámica denominada Café del Mundo, pensada para potenciar procesos de participación y reflexión colectiva de una forma creativa y a la vez enfocada en el tema que nos reúne. El café del mundo nos permitirá intercambiar perspectivas, opiniones, ideas y conocimiento en diferentes grupos. La conversación nos invita a analizar los aciertos y fallos del estado de bienestar actual, a soñar juntos la sociedad a la que aspiramos y a explorar un camino para conseguirla.

La Renta Básica Universal es una propuesta de carácter económico, pero sobre todo una propuesta de gran impacto social que empieza a estar presente, con muchos matices, en los medios, en los programas de algunas formaciones políticas y en las mentes de algunos lideres intelectuales, sociales y empresariales. En esta convocatoria abierta a la ciudadanía tenemos la intención de contribuir a su deliberación ciudadana, reflexionando sobre sus ventajas y desventajas, las esperanzas y recelos que genera y a imaginar juntos cómo podría ser una sociedad con Renta Básica Universal.  

Si quieres conversar sobre la Renta Básica Universal sin imposiciones previas, inscríbete a través de este enlace.




sábado, 11 de mayo de 2019

La subida del SMI no ha aumentado el paro: fallaron las previsiones funestas de los profetas del apocalipsis.


Los datos de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre del año son contundentes: La subida del salario mínimo interprofesional (SMI) no ha provocado un gran aumento del paro. Ya que, en tal supuesto, la estadística habría registrado un fuerte flujo de personas ocupadas hacia el desempleo. La propia Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal admite que "se pasaron de negativos" cuando previeron un descenso de 40.000 empleos en 2019. 

Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), en el primer trimestre hubo 693.500 personas que se quedaron en el paro (pasaron de la ocupación al desempleo). Una cifra alta y, sin embargo, la más baja registrada en un comienzo de año desde 2008, cuando España, en el pico de la burbuja inmobiliaria, se asomaba al abismo de la Gran Recesión. En el primer trimestre de 2018, se quedaron en paro 737.100 personas, y en 2017 fueron 747.000 los nuevos desempleados.

El flujo de ocupados hacia el paro sigue una tendencia a la baja constante desde el año 2015, y 2019 no ha sido ninguna excepción. Pese al riesgo señalado por los profetas de la catástrofe como consecuencia de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI)

Las cifras de la EPA, mostrando que la pérdida de empleo siguió esa tendencia a la baja desmontan el gran tinglado de exageraciones truculentas organizado a raíz de la decisión del Gobierno presidido por Pedro Sánchez de subir el SMI un 22% hasta situarlo en el actual importe de 900 euros mensuales que habían reclamado los sindicatos y Podemos. 

Siguiendo la estela de las diatribas lanzadas por los líderes de los partidos de la derecha nacional contra la anunciada subida del salario mínimo, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, criticó con dureza en una comparecencia en el Congreso dicha medida. Sin despeinarse, el gobernador afirmó que el alza del 22% costaría un 0,8% del empleo: unos 150.000 puestos de trabajo.



Las críticas al aumento del SMI por parte de los sectores más reaccionarios del país, gobernador del Banco de España incluído, se inscriben en el marco de la ideología que sostiene las políticas socialmente depredadoras llevadas a cabo durante la última década. Y es una constante en la historia de las leyes de protección social. Tal como cuenta John K. Galbraith, ningún texto jurídico en la historia de Estados Unidos fue tan enconadamente atacado por los portavoces del mundo de los negocios como el proyecto de Ley de Seguridad Social de 1935, estableciendo un plan federal de pensiones. 

En aquella ocasión se escucharon pronósticos apocalípticos de este tenor: "Con el seguro de desempleo nadie trabajaría; con el seguro de vejez, nadie ahorraría, y el resultado final sería la decadencia moral, la bancarrota financiera y el derrumbe de la República".

¡Ahí es nada! La bancarrota financiera y el derrumbe de la República. Pese a todo, la ley fue aprobada, y como el tiempo ha demostrado, la grandeza de los Estados Unidos de América del Norte no sufrió merma alguna por la entrada en vigor de esa medida. Al cabo de ochenta años de funcionamiento del Plan Federal de Pensiones no se han cumplido los negros augurios pronunciados en aquella ocasión por los profetas  a sueldo de la gran patronal. Y las únicas bancarrotas financieras que han tenido lugar no han venido del lado de las pensiones, sino de la especulación bancaria e inmobiliaria.

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) fue otra de las voces que se apresuró a criticar la subida del SMI. Al menos, este organismo ha tenido el detalle de rectificar y descarta ahora que la medida haya tenido impacto sobre el empleo y admite admite que "se pasaron de negativos" cuando previeron un descenso de 40.000 empleos en 2019. 

Según la AIReF, en los primeros cuatro meses de aplicación no aprecian ningún patrón que indique una caída del empleo en las comunidades autónomas donde podría haber tenido mayor impacto (Extremadura, Canarias, Región de Murcia).

¿Tendrá el gobernador del Banco de España la gallardía suficiente para seguir el ejemplo y rectificar públicamente sus funestas predicciones? ¿La tendrán los líderes del trifachito?





sábado, 13 de abril de 2019

Rebelión a bordo de la nave Tierra contra la pasividad de los dirigentes políticos ante la crisis medioambiental


Un nenúfar en un estanque dobla su tamaño todos los días. Sabiendo que necesita treinta días para cubrir toda la superficie del estanque, asfixiando toda forma de vida acuática, ¿cuándo habrá cubierto la mitad, última oportunidad para evitarlo? La respuesta, pese a su evidencia, es sorprendente: es en el vigésimo noveno día.

La parábola del nenúfar, propuesta por Robert Lattes, ilustra muy bien la magnitud de los riesgos medioambientales del planeta. La planta duplica su tamaño cada día. Si se le permitiera al nenúfar crecer sin limitaciones, cubriría completamente el estanque en el plazo de 30 días, ahogando a cualquier otra forma de vida que pudiera haber en el agua. 

Durante un largo periodo de tiempo, la planta parece pequeña, por lo que nadie se preocupa excesivamente por su crecimiento hasta que ha cubierto la mitad del estanque. Para entonces, puede que sea demasiado tarde para actuar, pues no se dispone más que de veinticuatro horas para tomar las medidas adecuadas. Dado que duplica su tamaño diariamente, el nenúfar ocupa la mitad del estanque el día vigésimonoveno. Al día siguiente lo habrá cubierto por completo.

Los actuales poderes políticos y económicos son conscientes de que se nos acaba el tiempo, pues desde hace más de treinta años las Naciones Unidas y el mundo científico vienen advirtiendo que la especie humana se dirige hacia la catástrofe si no se eliminan de forma drástica las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero. Por el contrario, estas emisiones se han incrementado en un 70% desde la primera revolución industrial, y siguen aumentando. Esto supondría un inmenso fracaso en la historia de la humanidad, en la medida en que nos enfrenta al colapso de nuestra civilización, a la muerte de miles de millones de personas en todo el planeta y a la extinción de millones de especies, incluida la nuestra.


Pese a las evidencias acumuladas en cada memorándum de información privilegiada que llega a los despachos de las élites dirigentes del mundo, estas prefieren mentir a la opinión pública. Antes de adoptar medidas correctoras, necesitan ganar tiempo para acomodar sus propios intereses. Su actitud es parecida a la oficialidad de un barco que, ante la inminencia de colisión con un iceberg, no alertara al pasaje. Temiendo que, una vez desatado el pánico generalizado, no quedaran plazas para los dirigentes en los botes de salvamento. De una forma inmoral, mientras ellos aprestan la puesta en punto de sus propios salvavidas, mantienen la navegación a toda máquina y lanzan falsos mensajes tranquilizadores a los viajeros: "No se preocupen, señoras y señores, la situación está bajo control; pasen a la sala de baile y diviértanse, el Titanic ha sido construido a prueba de colisiones".

Los pasajeros de la nave Tierra no podemos permitirnos correr la misma suerte que los desgraciados náufragos del Titanic. De nuestra capacidad de rebelión contra los espabilados idiotas que manejan el gobernalle del navío, depende que podamos modificar, o no, el futuro de una tremenda colisión con los límites físicos que aparecen en el horizonte. No es preciso aguardar a que aparezcan grandes líderes que encabecen el motín. Cada uno de nosotros, desobedeciendo desde nuestra modesta silla de cubierta, negándonos a danzar en el baile de la estupidez, podemos conseguir que una rebelión general a bordo del amenazado planeta Tierra detenga la desbocada maquinaria del actual modelo de producción. 

A la vista de la pasividad de los gobiernos del mundo ante la gravísima situación de crisis ecológica y civilización a la que estamos asistiendo, se hace evidente la necesidad de que la sociedad civil global asuma su responsabilidad y se rebele ante ellos, bajo la exigencia ética de no legar un planeta moribundo a las generaciones más jóvenes que ya habitan la Tierra.

Aquí y ahora, en España, los partidos políticos andan enredados en una campaña electoral en la que, en lugar de abordar propuestas acordes a la realidad, incluida las crisis social y medioambiental, hablan de cuestiones surrealistas como la integridad de la patria. ¿Qué clase de patria real nos quedará a sus habitantes si por falta de coraje político para tomar medidas, por ejemplo, tanto contra la desertización como contra la desertificación, la conjunción de ambos procesos acaba devastando la península Ibérica? 


Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
campos de soledad, mustio collado,
fueron un tiempo Itálica famosa. (*)

Frente a esta inactividad de la política oficial, algunos sectores del activismo social comienzan a plantear acciones de desobediencia civil. Una forma legítima de actuación política por parte de la ciudadanía.

Alguien comete un acto de desobediencia civil, si y sólo si, actúa de manera ilegal, pública, sin violencia y conscientemente, con la intención de frustrar las leyes, políticas o decisiones de un gobierno.

Es el caso del grupo XR, formado por personas del territorio español que han decidido sumarse a la rebelión internacional no violenta contra la extinción de especies y las crisis ecológica y existencial. Son parte de Extinction Rebellion, movimiento que surgió en Reino Unido, impulsado por RiseUp, y que se ha ido extendiendo por numerosos países, conformando una red coordinada a escala internacional. Según manifiesta este grupo:

El pasado 8 de abril, nos declaramos en rebelión no violenta ante la negligencia criminal de nuestros Gobiernos al no abordar la crisis climática y ecológica que estamos viviendo. Anunciamos que la rebelión global contra la extinción comenzará el día 15 de abril de 2019, y se prolongará en el tiempo cuanto sea necesario hasta que los poderes políticos y económicos se decidan a tomar las drásticas y urgentes medidas necesarias.

La primera acción de desobediencia civil se llevará a cabo el próximo 15 de Abril de 2019 contra una entidad de alta responsabilidad en la actual emergencia climática. Con la acción de desobediencia civil reivindican sus tres demandas:

Verdad. Los gobiernos deben decir la verdad sobre la gravedad y urgencia climática en la que nos encontramos.

Acción. El gobierno debe promulgar medidas de política legalmente vinculantes para reducir las emisiones de carbono a cero neto para 2025 y reducir los niveles de consumo.

Democracia real. Asambleas Ciudadanas para supervisar los cambios, como parte de la creación de una democracia adecuada para el propósito.


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(*) A la Ruinas de Itálica. Rodrigo Caro (1573–1647)







viernes, 8 de marzo de 2019

Lady Anne Lister, la primera ascensionista del Vignemale

En sus inicios, el montañismo era una actividad reservada a las clases altas. Aristócratas y rentistas con suficiente tiempo libre y dinero para contratar los servicios de pastores y cazadores, expertos en los recovecos de las montañas, para que les sirvieran de guías. Y por supuesto, era una actividad reservada a los varones. Lady Anne Lister, rompió esa regla, siendo la primera en conquistar una de las grandes cumbres pirenaicas: el Vignemale (3.298 m).

Lady Anne Lister (1791-1840) sí compartía con los hombres la primera condición: era una acaudalada terrateniente inglesa, del condado de Yorkshire, con suficientes recursos para desarrollar sus amplias inquietudes. Apasionada por los viajes, visitó Italia, Belgica, Escandinavia, Dinamarca, Rusia, el Cáucaso, los Alpes y los Pirineos. 

Liberal en sus costumbres, detalla en un largo diario sus múltiples aventuras amorosas. Un diario con páginas escritas en clave que más tarde saldrían a la luz descifradas por Helena Withbread (I Know My Own Heart: The Diaries of Anne Lister 1791-1840).

Portrait of Anne Lister by Joshua Horner, ca. 1830.

Entre las pasiones de Anne Lister figuraba también la montaña. Fue la primera mujer en ascender el Monte Perdido con el guía Jean-Pierre Charles, y más tarde, realizó la primera ascensión 'oficial' del Vignemale. Decimos 'oficial' porque así quedó registrado en los cuadernos de cumbres, aunque en la mayoría de las ocasiones eran los guías quienes, por motivos prácticos, eran los primeros en encontrar y recorrer las vías que daban acceso a las cumbres. Así podían conducir mejor a los 'señores', 'señora' en esta ocasión, que querían apuntarse el mérito de la conquista. Ellos eran gente del común que trabajaban por un salario, al igual que hoy los sherpas de Nepal.

El caso es que en 1838 Anne ha vuelto a los Pirineos, esta vez con su amante Anne Walker, con el propósito concreto de ascender el Vignemale. También y con idéntica ambición, se encuentra en la zona Napoleon Joseph Ney, príncipe de la Moskowa. Pero Líster fue mucho más avispada y organizó la expedición antes de que el príncipe pudiera darse cuenta de los preparativos. Así, el 7 de agosto de 1838, Anne consigue la cumbre tras 10 horas de ascensión realizada junto a los guías Henri Cazaux, Jean-Pierre Charles et Jean-Pierre Sajous

Es posible que Cazaux hubiera ascendido el Vignemale el año anterior, pero a los efectos oficiales, fue Anne Lister la que se apunta el tanto de la primera ascensión 'oficial', y así lo hace constar en un papel en el que escribe su nombre y los de sus guías. Acto seguido lo introduce en una botella que dejan en la cumbre. 


La vía por la que Cazaux condujo a la señorita Lister fue el llamado 'camino español', una asperísima ruta que en sus inicios discurre por el circo de Labaza y sale por un corredor nevado antes de desembocar en una chimenea de III grado. Superada esta, por terreno inestable se llega al collado entre el Cerbillona y el Pico Central que se abre sobre el borde superior del glaciar de la vertiente francesa. De ahí a la cumbre se sube por unos pasos fáciles de trepada. 

Días después, el frustrado Napoleon Joseph Ney, con un equipo de cinco guías y porteadores, sigue los pasos del equipo de Líster y alcanza a su vez la cumbre. El de la Moskowa publica el relato de su ascensión, pero omite cuidadosamente toda mención a Lady Lister así como el 'pequeño detalle' de la botella.   

Anne Lister no es una mujer dispuesta a dejar pasar una injusticia. Y así exige que Cazaux extienda este certificado: 

Je soussigné, Henri Cazaux, demeurant à Gédre, déclare pour rendre hommage à la vérité, que le sept du mois d'août, j'ai servi de guide à Madame Ann Lister de Shibden Hall pour l'ascension qu'elle a faite le dit jour. Elle avait avec elle deux autres guides qu'elle avait pris à Luz, Jean-Pierre Charles et Jean-Pierre Sajous. Je certifie que tous ensemble nous sommes parvenus à la pointe la plus élevée du Vignemale et que, à ma connaissance, personne d'autre n'a jamais monté si haut. En preuve d'ascension, il a été dressé une espèce de colonne en pierres dans le milieu de laquelle nous avons mis une bouteille renfermant un papier que madame Lister a écrit la date du sept août, ses noms et les noms de ses guides ; cette preuve matérielle durera longtemps si quelque autre voyageur aussi intrépide que Madame Lister ne va détruire ce petit monument.

En foi de quoi, à Gèdre, le 17 août 1838. Signé en présence de Cazaux Henri, Alambon, Jean-Pierre Charles et Jean-Pierre Sajous, soussignés, attestent la vérité des faits rapportés dans la déclaration ci-dessus.
                                                        (Reseñado en Alpine Journal)

Pues, como Anne escribe en su diario:

"No hago las ascensiones por la gloria, las hago por placer. Además, ¿qué significa la gloria en todo esto, qué importancia tiene para mí, o para cualquiera? No es más que un relámpago que tan solo destella fugazmente allá donde cae. Pero mi propósito actual es bastante diferente: quitar a este pretencioso príncipe el laurel que se ha otorgado, para rendir homenaje a la verdad. Porque no estoy dispuesta a dejarme tratar de esta manera". 


Actual seguidora de los pasos de Anne Líster en la cumbre del Vignemale http://mujeresdepyrenaica.blogspot.com/2018/12/el-vignemale-de-lady-anne-lister-esther.html

Al final, la gloria quedó desigualmente repartida en la toponimia, ya que el nombre principal de la vía se conoce hoy como el corredor de la Moskowa, quedando, a modo de premio de consolación, el collado de Lady Lister como se denomina el paso superior al glaciar. Beraldi (Cent ans aux Pyrénées), generalmente bien informado, casi no cita a Lady Laster o Lady Lyster, y se pierde en conjeturas sobre la identidad de Cazaux, Cantouz, Gazas o Cazos... 

"No hago las ascensiones por la gloria, las hago por placer". Salvando la distancia entre la acaudalada Lister y las huelguistas del textil de Lawrence ¿no os recuerda esa declaración la esencia que late tras la reivindicación de pan y rosas por parte de las huelguistas de Lawrence (Massachussets) en 1912?



Dos años después de haber subido al Vignemale, Anne Lister murió de fiebre el 22 de septiembre de 1840 a los 49 años de edad en Koutais (Georgia) mientras viajaba con Anne Walker.