miércoles, 2 de septiembre de 2009

420 euros, una medida que favorece a panaderos, carniceros y cerveceros

Gracias a la ampliación del número de perceptores del subsidio por desempleo, es previsible un incremento del consumo de productos de primera necesidad, con la consiguiente ganancia para los comercios que los suministran.


El escocés Adam Smith, tenido por economista aunque más bien cabe consideralo un tratadista moral, fue adoptado como mentor por los liberales. Su libro sobre la Riqueza de las Naciones, es una especie de biblia que invocan con fervor incluso aquéllos neoconservadores que no la han leído. Lo que es una verdadera lástima, porque se pierden una lectura tan amena como instructiva. En uno de sus pasajes, afirma Smith: "no es la benevolencia del carnicero, el cervecero o el panadero lo que nos procura nuestra cena, sino el cuidado que ponen ellos en su propio beneficio. No nos dirigimos a su humanidad sino a su propio interés".

Es una perfecta definición del juego del mercado, que no conoce de filantropías, sino beneficio. Nadie monta una panadería, carnicería, cervecería u otro establecimiento similar para ejercer la benevolencia, sino para obtener un beneficio. En la mayor parte de los casos, legítimo. Y no digo que lo sea en todos, dada la gran tendencia de muchos comerciantes a fijar precios abusivos en cualquier género de mercancías: desde los tomates hasta los automóviles.

El mercado es un buen sistema para el intercambio de productos, pero no tiene capacidad para atender las necesidades del conjunto de la población de un país. El mercado del empleo, categoría conceptual que no debe confundirse con la verdadera naturaleza del trabajo, nunca ofrece tantos puestos laborales como habitantes en disposición de trabajar tiene un país. Y periódicamente, ese mercado falla estrepitosamente, como es el caso de la actual crisis económica.

Junto al drama humano que plantea a nivel de las personas que quedan privadas de medios de subsistencia, este calamitoso fallo del mercado laboral afecta asimismo a otros mercados. En concreto los que suministran bienes y servicios. Por lo tanto, esas ayudas que ahora, a trancas y barrancas, está concediendo el Gobierno a los desempleados, aparte de un ligero alivio para ellos, supone una oportunidad de beneficio para los comerciantes de artículos de primera necesidad. "Un euro compra más en el bolsillo de un pobre que en el bolsillo de un rico". En efecto, éste, con un euro no tiene ni para empezar.

Mientras que el pobre, con un euro, puede al menos comprar un pan, una botella de cerveza y una pizca de carne. Que el abuso de este alimento produce colesterol, dicen los médicos. Y no es bueno que el pobre enferme, porque causa gastos a la Sanidad Pública. Cuyos hospitales
están poniendo en manos de los tenderos de la salud algunos gobiernos regionales, como el que preside la neocondesa liberal Esperanza Aguirre.


1 comentario:

  1. 400 por 420.

    LAS CHISTERAS DE ZAPATERO.



    Rafael del Barco Carreras



    14-9-09. Cual la bruja de Blancanieves ante el espejo, ordenador, Zapatero le pregunta al subbrujo hacker si suprimiendo el 400 electoral y concediendo 420 a un reducido número de parados, más una indeterminada promesa a las pensiones de menos de 300 euros (del resto ya veremos porque el IPC es o sale negativo), elevando el IVA y los impuestos indirectos, o sea, TODO EL CONSUMO (un atraco a los millones que no llegan a final de mes ni con Cáritas) se recaudan unos miles de millones para las arcas públicas en estado comatoso.

    A los informático-economistas se unen los guionistas de la Demagogia aconsejando las frases y momento para que la Sociedad trague la subida de impuestos. SEIS TELES A SU SERVIVIO, “todos para uno”, más mítines y concentraciones con pañuelos rojos y “puños en alto”. Y se montan las escenas:

    1º, SE CULPA A LA CRISIS MUNDIAL.

    2º, dramatizado hincapié y énfasis en las “políticas sociales” para parados y “bajas pensiones”.

    3º, sentida llamada al esfuerzo colectivo para beneficiar a los más desfavorecidos.

    Acabando con una sonrisa, y a esperar la Ley de Presupuestos, dice y añade, un escaso 3% del PIB.

    Y no es que deban solucionar SOLO el inmenso agujero de las cuentas públicas, unas DECENAS DE MILES DE MILLONES DE EUROS, es que a ese inmenso agujero se añade el mayor de la BANCA Y CAIXAS, CON VARIOS CENTENARES DE MILES DE MILLONES DE EUROS, producto de una macro estafa llamada BURBUJA INMOBILIARIA o PIRÁMIDE FINANCIERA, sin parangón en el MUNDO.

    Resumiendo con más DEMAGOGIA, verdad de Perogrullo, todos los ciudadanos han de pagar lo que unos pocos político-financiero-inmobiliarios (DE DERECHAS E IZQUIERDAS o viceversa) se llevaron. Sin mentar que sobren funcionarios o políticos profesionales, con el crecimiento endogámico de las plantillas, ni los continuos aumentos de asignaciones, o coches, chóferes y visas oro… etc. etc.

    Y el papanatismo sigue funcionando… nada cambia, los tiranos de siglos pasados no necesitaban informáticos ni propagandistas para cargar a la sal y trigo sus guerras y palacios.

    ResponderEliminar