martes, 28 de julio de 2009

La patronal española partidaria de la Inseguridad Social

Quizá no haya en España otra libertad tan grande como la libertad de despido, sólo que, cuando el despido es improcedente conforme a la ley, ésta establece una indemnización. Que es precisamente la que quieren cargarse Ferrán y sus secuaces, que se han levantado de la mesa de negociación al encontrarse con que ni esos débiles sindicatos ni el cada vez más debilitado gobierno de Rodríguez Zapatero, podían ya traspasar ciertas "líneas rojas" que supondrían
conducir a la población laboral a una situación
de Inseguridad Social.



Dicen que se ha roto el diálogo social, pero la sociedad en su conjunto sigue dialogando, y lo hace también en términos económicos. Pues, aunque con menor intensidad, se siguen efectuando día a día operaciones de compraventa e incluso se establecen contratos laborales allí donde el margen de beneficio permite a los pequeños empresarios contratar un empleado.


Lo que en realidad se ha roto ha sido el diálogo entre unos sindicatos que no representan, por número de afiliados, más que a un reducido porcentaje de la población laboral, y una patronal que no representa más que los intereses de los grandes grupos económicos.


Porque Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), no representa a los pequeños emprendedores. Esos que con esfuerzo mantienen un bar, un restaurante, un hostal, un taller de reparación de automóviles, una tienda de comestibles, una droguería, etc. Ferrán es un auténtico filibustero de la economía, uno de esos "liberales" de guardarropía que en tiempos de bonanza claman para que el Estado no intervenga en sus asuntos, pero que al llegar la crisis, piden a gritos la acción salvífica del Estado. Ferrán, en concreto, pedía textualmente que si hiciera un "paréntesis en el mercado".

Ahora Ferrán, y la entidad que representa, quieren aprovechar la crisis para rebajar aún más los costes laborales, estableciendo el despido libre. El despido improcedente libre, debería precisarse, puesto que el despido es libre en España. Quizá no haya otra libertad tan grande como la libertad de despido, sólo que, cuando el despido es improcedente conforme a la ley, ésta establece una indemnización. Que es precisamente la que quieren cargarse Ferrán y sus secuaces, que se han levantado de la mesa de negociación al encontrarse con que ni esos débiles sindicatos ni el cada vez más debilitado gobierno de Rodríguez Zapatero, podían traspasar ciertas "líneas rojas" que supondrían conducir a la población laboral a una situación de auténtica Inseguridad Social.

Ante la ausencia de acuerdo en diálogo social, Rodríguez Zapatero anunció que el Gobierno aprobará el próximo 13 de agosto, por decreto ley, las nuevas ayudas de 420 euros mensuales para las personas que hayan agotado su cobertura por desempleo. Dichas ayudas serán inicialmente por seis meses. Esta medida debería haberla tomado unilateralmente hace tiempo, sin esperar a ningún tipo de negociación con los filibusteros de la CEOE, que en ningún caso hubieran aportado un céntimo a los fondos necesarios para atender esa ayuda.

Mientras tanto, envalentonado por los suyos, Ferrán vuelve a la carga, exigiendo "reformas estructurales urgentes que necesita el mercado laboral español", pronosticando que, de otra forma, las cifras de paro "serán mucho más preocupantes" en un futuro. ¿Es una nueva amenaza? En ese caso, la ciudadanía, integrada mayoritariamente por personas trabajadoras, debería comenzar a preocuparse.

Ya he comentado en este blog que el mundo de los negocios entiende el despido libre más como una cuestión disciplinaria que como una exigencia económica. Como señala Michal Kalecki "Bajo un régimen de pleno empleo, el ‘despido' dejaría de desempeñar su papel disciplinario. Se minaría la posición social del jefe o patrón y crecería la confianza en sí misma y la conciencia clasista de la clase trabajadora. [...] Es cierto que bajo un régimen de ocupación plena las ganancias serían mayores que el promedio de las mismas bajo el laissez-faire. Pero los líderes del mundo de los negocios aprecian más la ‘disciplina de las fábricas' y la ‘estabilidad política' que las ganancias mismas. Su instinto de clase les advierte de que el desempleo es parte integrante del sistema capitalista normal".

Ejercen así esa forma de violencia del poder privado a la que se refieren Gerardo Pisarello y Jaume Asens, del Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Barcelona.

domingo, 12 de julio de 2009

Tímidos intentos de organización de la población desempleada

En varias localidades españolas, comienzan a formarse pequeños núcleos de organización de las personas en situación de desempleo. Que celebran asambleas y concentraciones públicas, reivindicando una mayor protección en la situación de desamparo social en que se hallan. La respuesta a estas convocatorias es todavía muy discreta, para nada comparable con el lleno hasta la bandera que se produjo hace poco en el estadio Santiago Bernabéu para presentar a un futbolista. Estadísticamente, entre los 80.000 espectadores tuvo necesariamente que haber varios miles de personas en paro.



El domingo 31 de mayo, cerca de 400 personas participaron en la marcha realizada desde Molina de Segura hasta Murcia para reivindicar medidas contundentes contra la crisis y empleo estable y de calidad. Por su parte, la Assemblea de treballadores i treballadors en atur de Barcelona, que convoca todos los martes a las 11 horas una concentración en la plaza Sant Jaume, ha llegado a ocupar el edificio del Ayuntamiento en la plaza Sant Miquel. Ocupación que se efectuó entrando en tromba y de forma sorpresiva para los guardias urbanos que custodiaban el edificio.

También se han registrado acciones en ciudades andaluzas, como Sevilla o Sanlucar de Barrameda. En esta última localidad, la Asamblea de trabajador@s en paro, convocó el pasado jueves 9 de julio una manifestacion desde la plaza del Cabildo.

En otros puntos, como en la madrileña localidad de Fuenlabrada, los desempleados se han constituido como asociación, y periódicamente recorren las calles de su localidad para conseguir apoyo y concienciar a sus vecinos. Esta asociación, unida a las formadas en Marbella, Mijas, Badajoz, Gijón, Valencia, Colmenar Viejo, Pinto, Fuenlabrada, Cádiz y A Coruña han unido sus fuerzas para crear una Plataforma Nacional de Asociaciones de Parados.

Como es de esperar, la canícula veraniega se encargará de atenuar estos todavía tímidos intentos de movilización, aunque sus organizadores confían en relanzarlos con fuerza tras el período estival.

En cualquier caso, estas convocatorias, efectuadas a base de mucho esfuerzo por parte de quienes las organizan, no reciben una respuesta masiva por parte de la población desempleada. Esto contrasta con el éxito de otras convocatorias de masas, como la realizada, el pasado 6 de julio, en el estadio Santiago Bernabéu, de Madrid, para presentar al futbolista Cristiano Ronaldo. Un fichaje estrella para el equipo de fútbol del Real Madrid, por el que se ha pagado una cantidad que resulta obscena en tiempos de crisis.

Cerca de 80.000 espectadores abarrotaron el estadio para presenciar, no una exhibición deportiva, sino simplemente la presentación de un jugador que salió al campo de fútbol a recibir los aplausos de la afición. Un acto realizado con gran despliegue de recursos escénicos. Entre los asistentes al estadio tenía que haber forzosamente gran número de desempleados. Varios millares, según la estadística, y sin barreras económicas, puesto que la entrada era gratis.

Según el escritor inglés, David Winner, no existe ningún fenómeno que ejerza más fascinación global que este deporte. "El fútbol está llenando el vacío cultural que ha dejado la religión", dice Winner. Las religiones clásicas pierden seguidores en el mundo industrializado. Los mayores niveles de información llevan a la gente a ser conscientes de que no existe seguridad científica acerca de si hay recompensa después de la muerte, mientras que en el fútbol, los resultados se ven en tiempo real, en el planeta Tierra.

lunes, 6 de julio de 2009

Los servicios sociales de ayuntamientos y comunidades desvían a las personas necesitadas hacia Cáritas


Corresponde al Gobierno de la nación actuar, como representante último del Estado, para recuperar de manera automática las competencias transferidas a las Administraciones Autonómicas cuando éstas incumplan su cometido. Y es obvio que algo va mal, rematada y perversamente mal, en el Estado de Bienestar español, cuando los servicios públicos de asistencia social desvían a miles de ciudadanos en situación de necesidad hacia Cáritas.




Cáritas es la confederación oficial de las entidades de acción caritativa y social de la Iglesia católica en España, instituida por la Conferencia Episcopal. Creada en 1947, Cáritas tiene personalidad jurídica propia, tanto eclesiástica como civil. Entre sus objetivos fundacionales destacan “la ayuda a la promoción humana y al desarrollo integral de la dignidad de todas las personas que se encuentran en situación de precariedad”.

Se podrá estar o no de acuerdo con las muy controvertidas actuaciones de la Iglesia católica, pero existe unanimidad a la hora de reconocer el buen hacer asistencial de Cáritas. Pero esta organización actúa movida por su fe cristiana, pero no forma parte de la estructura pública de protección social que el Estado está obligado constitucionalmente a prestar para que no existan situaciones de pobreza dentro de su jurisdicción.

"Cáritas tiene el compromiso de fe para atender a estas personas, pero quienes tienen la obligación son las administraciones públicas, que son quienes administran nuestros impuestos", afirma el secretario general de Cáritas, Silverio Agea. El 52% de las personas que atiende Cáritas han sido derivados desde los ayuntamientos.

Según informa
Juan G. Bedoya, en El País, buena parte de las personas atendidas por las organizaciones católicas de caridad acudieron antes a los servicios sociales públicos, sin resultado alguno. Pero lo más indignante es que, cada vez con mayor frecuencia, son estos servicios públicos quienes, desbordados o sin presupuesto, envían a esas personas a las ONG, para que les atiendan.

En España, la responsabilidad de atender a las personas en situación de pobreza ha sido transferida a las Administraciones Autonómicas. Son sus servicios sociales los que tramitan ayudas como la renta social básica. Pero ahora mismo los servicios públicos están saturados, y tardan meses -un mínimo de dos, a veces más de cinco meses- en tramitar esas ayudas.

En la Comunidad de Madrid, una de las más ricas de Espña, la tramitación de las ayudas de renta mínima de inserción se demora muchas veces entre cuatro y diez meses. Mientras tanto, una persona en situación “de emergencia social”, debe poder comer, pagar el alquiler de la vivienda, etc. Y no le queda entonces otro remedio que acudir a los servicios de Cáritas. Que como es lógico también se están viendo desbordados.

miércoles, 1 de julio de 2009

El PP reclama una ayuda de emergencia para los extremeños que han agotado la prestación por desempleo


El PP pide esa ayuda en Extremadura,
una comunidad donde no gobierna. Actitud con la que se alinea entre los defensores de la solidaridad social. Para demostrar su coherencia, el partido liderado por Mariano Rajoy debería aplicar esa medida en las comunidades donde gobierna de manera omnímoda. En Madrid, sin ir más lejos.



El presidente del PP de Extremadura, José Antonio Monago, ha pedido una "ayuda de emergencia" de 420 euros mensuales, durante un máximo de seis meses, para los 17.000 extremeños a los que se les ha acabado la prestación por desempleo y no hay ningún ingreso en su familia.

A su juicio, el hecho de que este tipo de ayudas se esté estudiando a nivel nacional en la Mesa del Diálogo Social no debe ser "excusa" para buscar soluciones a nivel autonómico, ya que Extremadura tiene plenas competencias en materia de empleo y, además, está el precedente de las seis CCAA donde ya se ha puesto en marcha o se ha anunciado una medida similar.

Para demostrar su coherencia, el partido liderado por Mariano Rajoy debería aplicar esa medida, sin mayores dilaciones, en las comunidades donde gobierna de manera omnímoda. Como en la comunidad autónoma de Madrid.

ERC pide incrementar la cuantía del subsidio de desempleo

Esa cifra de 420 euros mensuales, que se está tomando como referencia en todas las ayudas que se barajan para los desempleados sin prestaciones, equivale al importe del subsidio por desempleo gestionado a través del Inem. Una cantidad situada por debajo del umbral de pobreza, que representa el 80% del IPREM.

En este sentido, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha presentado un paquete de dieciséis enmiendas al proyecto de ley de medidas urgentes para el fomento de desempleo en las que propone un incremento de la cuantía del subsidio de desempleo hasta el 100% del IPREM, porcentaje que llegaría al 150% cuando el trabajador tenga tres o más familiares a su cargo,

Y para aquellos que no tienen muy claro qué es eso del IPREM, encontrarán una explicación en La insoportable levedad del IPREM

lunes, 29 de junio de 2009

Activistas del Eje de Crisis ocupan el Casino de Madrid al grito de "Somos vuestra crisis"

"Hemos hecho posible durante años muchos lugares como éste y colaborado en el progreso de los que lo habitan. Formamos parte también de los clubs de golf, los apartamentos de lujo en primera línea de playa y de los ceros en las cuentas de los paraísos fiscales de sus socios. Pagamos los estudios en las universidades privadas de sus hijos, los abrigos de piel, los coches de lujo y las cuentas de sus banquetes. Tenemos derecho a entrada, pero prohibido el paso a estos salones. Nunca nos invitan y eso que estas facturas nos han salido caras."



Hoy viernes, a primera hora de la mañana, alrededor de 50 activistas de Rompamos el Silencio irrumpieron en el Casino de Madrid, al grito de "Somos vuestra crisis". Esta acción es la segunda de la V Semana de Lucha Social 2009, protagonizada por el Eje de Crisis de Rompamos el Silencio. Los activistas han sido detenidos y trasladados a Moratalaz.



El movimiento social justifica su acción a través del siguiente comunicado:


Por estas puertas no entra la crisis

Hoy, 29 de junio, asistimos a la presentación desde una "Nueva Perspectiva" del Casino de Madrid, ocupamos su espacio para denunciar la explotación constante a la que hemos sido sometidas. Aquí en el mismo centro de negocios de las personas más ricas de Madrid, espejo y reflejo del resto del mundo empresarial y de élite económica que han jugado y apostado en la ruleta de los mercados financieros internacionales con nuestros ahorros, con nuestra tierra y con nuestras vidas.

Nuestra perspectiva del Casino siempre ha sido la misma, desde fuera. Hoy queremos entrar para reivindicar un espacio que consideramos de todo el mundo, financiado con las "cuotas" de miles de personas que han trabajado duro (y por muy poco) para asegurar la rentabilidad en los negocios de sus socios. Esta "Institución" sigue, ya casi 170 años en el centro de Madrid, vivita y coleando.

Hemos hecho posible durante años muchos lugares como éste y colaborado en el progreso de los que lo habitan. Formamos parte también de los clubs de golf, los apartamentos de lujo en primera línea de playa y de los ceros en las cuentas de los paraísos fiscales de sus socios. Pagamos los estudios en las universidades privadas de sus hijos, los abrigos de piel, los coches de lujo y las cuentas de sus banquetes.

Tenemos derecho a entrada, pero prohibido el paso, en el Consejo Directivo de los señores del mundo, los que manejan la economía y brindan en estos salones, sólo a su salud.

Nunca nos invitan y eso que estas facturas nos han salido caras. Hemos pagado siempre, bien sea con inseguridad laboral o como nos suelen explicar por la "flexibilización del mercado de trabajo", con nuestras casas o "el alza del precio en el mercado de la vivienda", mediante la explotación o "la ampliación de la jornada laboral, la congelación salarial y la deslocalización empresarial", con no llegar a fin de mes o "el estancamiento transitorio de la economía", con hambre o "la variabilidad del índice bursátil en los mercados primarios", con la explotación de la Tierra o "el crecimiento y desarrollo agrícola", con el no saber o "los derechos de autor", con la educación para las élites o "el Plan Bolonia", con el desarraigo, la humillación y la soledad o "las políticas migratorias".

En definitiva, hemos pagado con la mercantilización de nuestras vidas, que nos esclaviza a las cuentas de resultados de los que aquí celebran sus fiestas. Venimos a denunciarlos. Hemos pagado con creces el derecho a disfrutar de una República Social de Ciudadanas/os Libres. Queremos nuestra libertad. En este lugar, donde la Crisis no se nota, porque no entra, reclamamos tranquilas nuestro derecho a pan y a rosas.

Rompemos el Silencio, para avergonzarles.

Más info en http://www.centrodemedios.org/



Los que nunca trabajan quieren que trabajemos más: ahora hablan de jubilación a los 70 años

Primero, intentaron que el Parlamento Europeo aprobase la elevación de la jornada hasta las 65 horas semanales. Como esa operación falló en el primer intento, ahora vuelven a la carga presentando el alargamiento de la edad de la jubilación como una condición insoslayable para mantener el sistema. ¿De qué sirve tanta tecnología economizadora de trabajo, tanto aumento de productividad, si a la postre lo que nos ofrece el paraíso capitalista es trabajar más?


El primer ministro francés, François Fillon, acaba de asegurar ante los dirigentes de su partido, la UMP, que "no hay otra solución para salvar" el régimen de pensiones que "trabajar durante más tiempo". Fillon ha insinuado aumentar la edad de jubilación hasta los 67 años.

Para demostrar que ellos la tienen más grande —la sinvergonzonería quiero decir— que los tecnócratas galos, los paniaguados de la Fundación de las Cajas de Ahorro (FUNCAS), que seguro que no saben lo duro que resulta ganarse la vida a la gente normal, recomiendan posponer la jubilación hasta los 70 años para garantizar las pensiones. Los técnicos de las cajas instan a cambiar las cotizaciones y calcular las prestaciones en base a los últimos 25 años.

Es evidente que nos están contando una milonga ¿De qué sirve tanta tecnología economizadora de trabajo, tanto aumento de productividad, si a la postre lo que nos ofrece el paraíso capitalista es trabajar más? Pero no vale con lamentarse, aquí de lo que se trata es de ofrecer una resistencia en toda línea antes de que la ancianidad nos reste vigor para defender los derechos conquistados por nuestros predecesores en el movimiento obrero.

Transcribo lo que me envía Gruñón, un interlocutor habitual:

"¿Qué técnicos son éstos que con su política de buen hacer y buenas previsiones llevan a la ruina y quiebra a las cajas de ahorro? Cajas a las que ahora vamos a salvar con nuestros impuestos. No les basta su rapiña de políticos corruptos, empresarios y funcionarios ladrones, sino que encima quieren que trabajemos más por menos para salvarles su mansión en Marbella y el dinero blanqueado en las Caimán que han perdido con Madoff. A este paso votaremos por los partidos ilegalizados que no sirven para nada pero les joden.

Hoy hablan de cambiar la Constitución para que las infantas sean reinas, cambiemos la Constitución por la Republica del pueblo y para el pueblo como quería Lincoln.

¡Queremos trajes para todos y a medida! Panda cabrones.

sábado, 27 de junio de 2009

No podemos confiar en los sistemas privados de pensiones


Los detractores de las pensiones públicas, que por lo general escriben al dictado de los intereses de la banca, nos amenazan a diario con la quiebra del sistema. Si bien sitúan la inminente catástrofe en un horizonte temporal que oscila entre las décadas de 2020 a 2060. Cuarenta años de imprecisión en los cálculos dicen poco a favor de quienes los realizan. Mientras tanto, los que ahora mismo está fallando son los sistemas privados de pensiones.


Hay que ser muy ingenuo para creer que un plan de pensiones privado puede ser más sólido que el sistema público. Éste cuenta con el respaldo del Estado, que tiene medios suficientes para impedir la quiebra en caso de que en algún momento se desequilibre la proporción entre cotizantes y receptores de pensiones.

Sin embargo, si un fondo privado de pensiones entra en pérdidas, sus gestores saldrán corriendo y dejarán a los suscriptores con el culo al aire. Mientras que entre el Estado y los ciudadanos existe un contrato social implícito para que nadie quede desasistido, la ética asistencial no entra en los cálculos de la empresa privada. La solidaridad está excluida del repertorio neoliberal, cuyos ideólogos defienden el dogma del egoísmo como motor de las relaciones humanas. “No es la benevolencia del carnicero, el cervecero o el panadero lo que nos procura nuestra cena, sino el cuidado que ponen ellos en su propio beneficio”, dejó escrito su profeta Adam Smith. Por lo tanto, tenemos perfecto derecho a pedir a los financieros que saquen sus zarpas de nuestras pensiones.

En efecto, la crisis financiera está afectando a los sistemas de pensiones y muy particularmente a los privados, con una caída del 23% de su valor de media en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) durante el pasado año y un recrudecimiento de la pobreza entre las personas mayores.

Teniendo en cuenta el peso relativo de los planes de pensiones en los ingresos que reciben los jubilados, la caída de estos últimos se situó en torno al 12.5%, explicó en conferencia de prensa Edward Whitehouse, al presentar el informe bienal sobre las pensiones de la OCDE. Un informe en el que se pone el acento en que una de las grandes prioridades de los dispositivos públicos de jubilación debe ser garantizar una "protección efectiva contra la pobreza tanto ahora como en el futuro".

Esta recomendación deriva de la constatación de un agravamiento de la extensión de la pobreza entre las personas de mayor edad, que ya antes de la crisis afectaba al 13,5% de los mayores de 65 años en los países medios, frente al 10,6% de media en el conjunto de la población.

"Hacen falta sistemas públicos que ofrezcan un ingreso de base" a los pensionistas, pero también se tiene que mantener un reparto entre los dispositivos públicos y privados para garantizar la sostenibilidad a largo plazo, indicó la jefa de la división de Políticas Sociales de la OCDE, Monika Queisser.

Los países en los que más se desplomaron los activos de los fondos de pensiones en 2008 fueron Irlanda (-37,5%), Australia (-26,7%), Estados Unidos (-26,2%), Islandia (-22,9%) y Bélgica (-21,6%), mientras que en México (-5.2%), República Checa (-7,2%), Alemania (-8,5%), Eslovaquia (-10,5%) y España (-11.7%) es donde la caída fue más moderada.

El impacto para los pensionistas fue variable en función del peso que los sistemas privados tienen en los ingresos de los jubilados, ya que la media del 19,5% para los 23 países analizados por el estudio encierra grandes diferencias.

Así mientras en Canadá las pensiones privadas suponen el 50,6%, en Holanda el 46,5%, en Australia el 44,7% o en el Reino Unido el 43,8%, en la República Checa, Eslovaquia, Polonia, Austria y Hungría representan menos del 5%, en Italia el 5.3% y en España y Portugal el 6,8%.

La organización insiste en que ante el revés que a causa de la crisis financiera han sufrido los fondos de pensiones, "será importante restablecer la confianza de la gente en el sistema privado", lo que exige "mejor regulación, una gestión más eficiente, una información más clara sobre los riesgos" y una orientación de las inversiones hacia productos de menos riesgo conforme se acerca la edad de jubilación.

Además, los autores del estudio insisten en que aunque la crisis ha desplazado el centro de atención sobre los retos que plantea el envejecimiento de la población, esos desafíos ,lejos de desaparecer, "se han agravado con la situación económica actual que lleva aparejada más paro: pasará del 5.6% en el conjunto de la OCDE en 2007 al 9,9% en 2010.

A ese respecto, señalaron que mientras ahora hay alrededor de cuatro personas en edad de trabajar por cada una con más de 65 años, esa cifra bajará a dos en el horizonte de 2050.