domingo, 31 de diciembre de 2017

Pensiones:: "revalorizadas" el 0,25% por quinto año consecutivo


Por quinto año consecutivo, el Gobierno "revaloriza" las pensiones con una irrisoria subida del 0,25%. Esto afecta de manera especialmente grave al 50% del colectivo total de pensionistas, cuya prestación se encuentra por debajo del umbral de la pobreza. Mientras tanto, todos los partidos políticos están empeñados en mirar para otro lado.


El Consejo de Ministros del peor de los Gobiernos habidos en la España democrática aprobó, en su última sesión del año, una "revalorización" de las pensiones del 0,25% para 2018, el mínimo legal previsto, y la subida en un 4% del salario mínimo interprofesional (SMI), desde 707,6 euros mensuales a 735,9 euros al mes.

La subida de las pensiones en un 0,25% es el mínimo legal establecido en la fórmula de revalorización introducida en la última reforma de pensiones, que tiene en cuenta los gastos e ingresos del sistema y establece una subida mínima del 0,25% y un techo máximo del IPC más un 0,50%. Se trata del quinto año consecutivo en el que las pensiones suben un 0,25%. Con este incremento, la pensión máxima se situará a partir del 1 de enero en 2.580,1 euros al mes y las mínimas, según aparecen en el siguiente cuadro:


Fuente:  Cinco días

La política del gobierno de Rajoy conduce al abismo al sistema público de pensiones a la vez que sitúa en el umbral de la pobreza al 50% de los pensionistas. Con la inestimable colaboración, por inacción u omisión, del resto de partidos políticos, ocupados en cuestiones marcianas que, en lo sustancial, no han cambiado gran cosa desde el anterior comentario efectuado en este blog.

En España, la mitad de las pensiones se encuentran por debajo del umbral de la pobreza. Un 27% de las pensiones se sitúa por debajo de los 600 euros. Un 23% se encuentra entre los 600 y 700 euros. Y el 50% restante está por encima de los 700. La pension más habitual se sitúa en el umbral de pobreza: 645 euros mensuales.


La Mesa de Pensiones creada en el Parlamento para estudiar soluciones encaminadas a proteger el actual sistema de pensiones, se encuentra paralizada de hecho. Pero, mientras tanto, parece un deber moral hacer algo por las prestaciones mínimas. Recuerdo que sigue abierta esta petición en Change.org

Las personas firmantes de esta petición solicitamos a los parlamentarios de las distintas formaciones políticas del Congreso de los Diputados que alcancen un pacto de Estado en virtud del cual la cuantía de la pensión mínima contributiva y de viudedad sea equiparada e indexada al SMI a efectos de aplicación automática de futuros incrementos del mismo.


La petición fue creada en febrero de 2017 y hasta este momento ha recibido 86.000 firmas. Una cifra considerable pero muy alejada aún de la cifra que la propia entidad Change estima adecuada para una petición de esta índole. Firmarla y, sobre todo, promocionarla, es una opción de quienes lean estas líneas.

Ahí lo dejo. Me dirán que esto no conduce a nada, pese a lo cual, uno considera que, al menos "debe hacer su parte", como el colibrí del cuento.

Cuentan los guaraníes que un día hubo un enorme incendio en la selva. Todos los animales huían despavoridos, pues era un fuego terrible. De pronto, el jaguar vio pasar sobre su cabeza al colibrí… en dirección contraria, es decir, hacia el fuego. Le extrañó sobremanera, pero no quiso detenerse. Al instante, lo vio pasar de nuevo, esta vez en su misma dirección.

Pudo observar este ir y venir repetidas veces, hasta que decidió preguntar al pajarillo, pues le parecía un comportamiento harto estrafalario:

¿Qué haces colibrí?, le preguntó.

Voy al lago -respondió el ave- tomo agua con el pico y la vierto sobre el fuego para apagar el incendio.

El jaguar se sonrió.

¿Estás loco?- le dijo. ¿Crees que vas a conseguir apagarlo con tu pequeño pico tú solo?

Bueno- respondió, el colibrí- yo hago mi parte…

Y tras decir esto, se marchó a por más agua al lago.






viernes, 24 de noviembre de 2017

El pienso para pobres; una propuesta insultante


João Doria, un político brasileño, ha propuesto suministrar a los pobres una especie de pienso elaborado a partir de productos a punto de caducar: la 'farinata'. Un método insultante, nada ético y escasamente estético, para solucionar el déficit de nutrición de las capas sociales más necesitadas. Algo similar a la 'papilla nutritiva' propuesta por José de Acuña en la España de 1930.

"Está bueno, yo lo he probado. Tiene varios sabores e incluso el Ejército lo usa en situaciones de emergencia. El alimento fue desarrollado por científicos, elaborado con gran cuidado y presentado al Ayuntamiento de São Paulo con todos los respaldos académicos y científicos. Dura años y es el mismo que consumen los astronautas en el espacio". Con estas palabras, João Doria, el polémico alcalde de la ciudad más rica de Brasil, anunciaba el pasado octubre su intención de introducir un pienso llamado 'farinata' como alimento en los centros escolares y los albergues para indigentes. Una iniciativa que ha desatado tal tormenta que el mandatario ha tenido que dar marcha atrás.

Por supuesto, esta farinata no tiene nada que ver con la 'fainá' (de fainâ, su nombre en el dialecto genovés de la lengua ligur, farinata en italiano), un plato hecho a base de harina de garbanzos, agua, aceite de oliva, sal y pimienta. Ni mucho menos con Farinata degli Uberti, personaje de la Divina Comedia de Dante Alighieri:

 «Ed el mi disse: Volgiti! che fai?
Vedi là Farinata che s'è dritto
da la cintola in sú tutto 'l vedrai

Io avea già il mio viso nel suo fitto;
ed el s'ergea col petto e con la fronte
com'avesse l'inferno a gran dispitto.»
(*)


Esta ‘farinata' brasileira para pobres, versión industrial de la antigua 'sopa de convento'(**), consiste en un producto en polvo o granulado fabricado con alimentos a punto de caducar, que son descartados por la industria alimentaria. La plataforma Sinergia, responsable de la controvertida idea, asegura en su web que la farinata puede ser una "una solución práctica y eficaz para combatir el hambre en el mundo".

Las reacciones no se hicieron esperar y muchos aseguran que el presidenciable alcalde de Sao Paulo quiere acabar con los problemas de nutrición de su ciudad alimentando a los pobres como si fueran perros. El Consejo Regional de Nutricionistas de Sao Paulo señaló, en un comunicado, que esta iniciativa es una afrenta al derecho básico de tener una alimentación adecuada y recordó que no pueden obviarse cuestiones como la dignidad que va más allá de recibir una ración de nutrientes. Esta iniciativa es una total falta de respeto a los avances de las últimas décadas en el campo de la seguridad alimentaria en lo que respecta a las políticas contra el hambre y la desnutrición".
 

La idea del pienso para humanos encuentra un antecedente hispánico en la 'papilla alimentaria' propuesta por José de Acuña, promotor y único militante de Mesocracia Universal, partido político por el que se presentó a las elecciones generales de 1936 en Jaén y obtuvo un escaño de diputado en las Cortes. Era Acuña un rico propietario que se aburría en el campo y necesitaba una coartada sólida para instalarse en Madrid y divertirse lejos de los predios de labranza. En un breve relato biográfico, dice de él Rafael Torres que: "Rico por herencia, no lo era, en cambio, de esa manera rapaz, desalmada, insultante y pistoleril de los hacendados españoles de su época, y pasaba el tiempo leyendo novelas exóticas de Pierre Benoit e inventando tractores con patas articuladas". Se supone que para saltar acequias y ribazos. 

Este conspicuo y fabulador político propuso, en los años treinta del siglo XX, garantizar a toda la población el derecho a la existencia a través del suministro de una "canasta básica" de productos elementales provista por el Estado. Una propuesta que venía a ser el corolario de la teoría política que Acuña inventó bajo el título de Mesocracia Universal. 

El vocablo mesocracia figura en el diccionario de la lengua castellana y significa dominio de la clase media. De la clase media económica, entendámonos. Al utilizarlo, le he querido dar una nueva acepción; no me refiero a la clase media económica, sino a la clase media intelectual, pues para mí las sociedades civilizadas no pueden dividirse ni se dividirán en el porvenir en más clases que las siguientes:

1. Anormales positivos o aristócratas de la inteligencia, que son aquéllos que se distinguen de sus semejantes por una cualidad especialmente positiva. Son anormales positivos o aristócratas los genios de la Ciencia y del Arte, profesores ilustres, músicos, escritores e incluso toreros, cuando son muy buenos. Esta categoría social constituye una minoría reducidísima. Son indispensables a la Humanidad, puesto que sin ellos no podría progresar en ningún sentido, ni tampoco recrearse en lo superfluo, objetivo esencial de nuestra existencia. Y son peligrosos, si se les deja en completa libertad, por su egolatría.

2. Normales relativos o mesocracia. Son los relativamente equilibrados. Constituyen la mayoría del género humano, más del ochenta por ciento. Son las hormigas que trabajan, pien-san, sufren por vivir lo mejor posible. Y sólo aspiran a esto: conseguir vivir bien gobernados.

3. Anormales negativos o eskatocracia, que son aquéllos que no tienen ninguna cualidad positiva, y todas negativas, y constituyen lo que puede llamarse residuos o desperdicios de la sociedad.

Pues bien, como teoría política, la mesocracia significa que los únicos que tienen el derecho y el deber de gobernar son los componentes de la mesocracia, pero no directamente, sino por medio de la aristocracia, teniéndola a su servicio, exigiéndole constantemente que cumpla con su deber. El día que los ministros se recluten como las cocineras, y se despidan con la misma facilidad cuando cometen algún desaguisado, será el día en que la Humanidad empezará a redimirse de las terribles angustias que le abruman ahora.


Nadie hubiera apostado un céntimo por su candidatura, y menos cuando el mesocrático ingeniero optó por utilizar un jeroglífico como reclamo de propaganda electoral. Pero Acuña, que podía ser todo lo fantasioso que se quiera pero no tenía un pelo de tonto, se venía gastando desde 1931 un buen dinero en pasquines, carteles y folletos. De forma que, cuando se convocaron los comicios de febrero de 1936, cualquier habitante de la provincia de Jaén sabía de sobra que el cuchillo, el tenedor y la cuchara flanqueados por las letras M y U del jeroglífico significaba Mesocracia Universal. 


Y para la gente del común, la filosofía de Mesocracia Universal se traducía en un principio fácilmente entendible: «El hombre civilizado tiene el perfecto derecho de vivir sin trabajar», sentenciaba Acuña: «A simple vista, resulta sugestivo para los vagos y divertido para todos, si se piensa, como pensamos la mayoría, en la vida plena y completa del hombre moderno. Pero no es eso. El teorema habla de vivir, de subsistir, pero no de gozar. A vivir tenemos derecho todos los hombres por el mero hecho de haber nacido, pero a gozar sólo lo tienen y tendrán los que sepan conquistar los goces con su esfuerzo y con su trabajo personal». Por tanto, sostuvo Acuña que:

El derecho general a existir debería garantizarlo el Estado, proporcionando a todos un mínimo de alimento, vestido y cobijo. Para el goce se necesitaría el plus que habría de fabricar cada cual.


De acuerdo a la doctrina mesocrática, mientras que trabajar para vivir y luchar por lo necesario es un suplicio porque es forzoso, trabajar para gozar y pelear por lo superfluo se convierte en un placer porque es voluntario. Por cierto, las ascéticas prestaciones garantizadas por el Estado Mesocrático bastarían para tumbar el argumento de que nadie trabajaría con un ingreso básico. Pocos lujos cabían dentro de la elemental canasta diseñada por José de Acuña:


El alimento podría ser una papilla nutritiva, pero no apetitosa, puesta gratuitamente a la disposición de todos por medio de surtidores parecidos a los que ahora se usan para el suministro de gasolina a los automóviles, estratégicamente distribuidos por toda la superficie del Planeta. De tal modo que cualquier ser humano, andando por el mundo por sus propios medios, podría proveerse del alimento necesario con la frecuencia conveniente a su bienestar fisiológico.

Los vestidos, señala Acuña, "serán sencillos y feos, frescos en verano y de abrigo en el invierno, y no servirán, desde luego, para hacer conquistas, sino que, al contrario, estarán hechos de forma que desee uno quitárselos pronto". Al menos, elimina el factor penitencial en lo tocante a las viviendas que, eso sí: "tendrán las habitaciones imprescindibles y serán modestas y reducidas" pero no tan desagradables que inviten a salir corriendo de ellas.

¿Estará generalizándose entre los dirigentes la idea de la papilla alimentaria.básica?


(*)(Dante Alighieri: Divina Commedia, Inferno, Canto X, versi 31-36)
(**) Sopa de convento

 —¿Qué es la sopa de los conventos?

Es la distribución de la comida sobrante de un convento a pobres que no tenían qué comer. Es un acto de generosidad y de caridad. Es hacer lo que se hace en  las casas de los hombres de bien, y donde los amos tienen entrañas, dando a una familia desgraciada la comida sobrante. Un convento es una casa, es una familia. ¿Por qué no han de poder hacer los frailes en su convento lo que haría y hace cualquier particular en su casa, y un soldado en su cuartel? 

Sí, hasta los soldados, pues el que viva cerca de un cuartel o cuerpo de guardia en Madrid verá a la hora de repartir el rancho acercarse a los soldados una porción de ancianos, mozos de cordel, lisiados, mujeres con sus niños, a quienes aquellos dan el sobrante de su escaso alimento; acción noble y generosa, que honra a nuestro soldado, al soldado más sobrio y parco de la tierra, y que para timbre y honra de nuestro ejército quiero consignar aquí.

Vicente de La Fuente: La sopa de los Conventos. Tratado de economía política en estilo joco-serio acerca de los obstáculos tradicionales en nuestro país. (1868)


Texto disponible en:  https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/32/81/_ebook.pdf


martes, 3 de octubre de 2017

¿Podemos, de una puñetera vez, hablar en este país de algo más que de banderas? De las pensiones, sin ir más lejos.


La gravísima situación creada en Cataluña por la colisión de intereses de los gobiernos de las respectivas derechas nacional (PP) y autonómica (PdCat) está afectando a cuestiones sociales de primer orden, que se están viendo relegadas a un tercer plano. Como el sistema público de pensiones, al que la política de Rajoy conduce al abismo a la vez que sitúa en el umbral de la pobreza al 50% de los pensionistas, que cobran menos de 677 euros al mes.

El conflicto planteado ahora mismo en Cataluña es absolutamente demencial. Demencial el empleo desmesurado de la policía antidisturbios, enviada por el Gobierno central, que ha golpeado a la gente que pretendía, legítimamente, ejercer su derecho al voto. Y este es uno de los aspectos en que los catalanes no deberían sentirse discriminados, pues reciben de la policía el mismo trato aplicado en Madrid a participantes en protestas mineras, marchas de la Dignidad, y que hace tan sólo unos días golpeaba en Murcia a manifestantes que pedían un cambio en el trazado del AVE.

Demencial que los Mossos d'Esquadra, ya que optaron por desobedecer la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de impedir el referéndum, no actuaran al menos como 'fuerza de interposición' entre la gente y los antidisturbios, evitando así tanto los daños a las personas como el deterioro de la imagen de España en el contexto internacional. Por cierto, ¿alguien recuerda aquellas manifestaciones del 15M en Barcelona contra las que cargaron los Mossos incluso con pelotas de goma que vaciaron algún que otro ojo?

Demencial que ciertos sectores de la izquierda le estén haciendo el caldo gordo a esa colisión de intereses de las respectivas y corruptas derechas nacional (PP) y autonómica (PdCat) que hasta ahora se habían entendido muy bien. Tan bien, que don Aznar de las Azores llegó a "hablar catalán en la intimidad". Y que lo hagan, las izquierdas digo, con la defensa apasionada del 'derecho a decidir', como si esa Cataluña que dispone de autogobierno y fuerza policial armada fuera el Sahara Occidental o la Palestina de los territorios ocupados. 

El colmo de la demencia se pone de relieve cuando todo este empeño en el ejercicio del voto —que desde la perspectiva estricta de los derechos civiles es absolutamente legítimo— iba destinado a "decidir" sobre una chapucera ilegalidad organizada por las propias y bien remuneradas autoridades autonómicas. De manera que para entender este conflicto sin caer también en las redes de la demencia sólo cabe utilizar, o bien un análisis marxiano —de Groucho, naturalmente—, o aplicar cierta aguda observación de Wittgenstein: "Puesto que nuestros objetivos no son elevados sino mediocres, nuestros problemas no son difíciles sino absurdos".

Que algo sea absurdo no significa que no sea susceptible de ser sentido y aclamado con intensidad por grandes sectores de la sociedad. Nos lamentamos de la sequía y del calentamiento global, pero no dejamos de utilizar el vehículo privado. Pues bien, todo este absurdo regional "se ha convertido en el mayor problema institucional de la democracia española y no solo tiene en vilo al Gobierno de Mariano Rajoy, a toda la clase política española y la sociedad catalana sino al conjunto del mundo financiero y empresarial", se puede leer en Cinco Días, que delimita con claridad los principales afectados por el conflicto independentista: junto a la sociedad catalana, el Gobierno, la clase política española y el conjunto del mundo financiero y empresarial. Habría que añadir también a la esfera mediática, pletórica de tertulianos de diverso pelaje encantados de conocerse a sí mismos a cuenta del conflicto.


¿Y qué hay de la ciudadanía española de a pie? ¿Qué hay de la gente que está soportando sobre sus espaldas el coste de la crisis? ¿Acaso no está en vilo la gente que, a través de la merma de sus salarios y los recortes en las los servicios y prestaciones sociales, está pagando tanto los sueldos del Gobierno, de la clase política española como los beneficios del conjunto del mundo financiero y empresarial?


¿Qué hay de los desempleados? Recuerda David Trueba la fecha del 31 de agosto de este año. "En solo esa jornada perdieron su empleo 315.000 personas. Esa fecha vergonzante de récord no conmovió a nadie, pese a que significa un zarpazo al proyecto de vida de una legión de familias, de esa gente que no despierta ni la empatía ni la emoción, ni la solidaridad ni el empeño de los gerentes de la pasta porque están ocupados en otras cosas mucho más significativas para los libros de Historia y su cromo".

España todavía no está rota, pero su sociedad hace tiempo que sí lo está. ¿Podemos, de una puñetera vez, hablar de algo más que de banderas de uno y otro colorín? ¿Podemos hablar de las cosas de comer? De las pensiones, sin ir más lejos. Porque hay pensionistas cuya paga apenas si les llega para llenar la cesta de la compra.

En España (incluyendo, hoy por hoy, Cataluña), la mitad de las pensiones están por debajo del umbral de la pobreza. Un 27% de las pensiones se sitúa por debajo de los 600 euros. Un 23% se encuentra entre los 600 y 700 euros. Y el 50% restante está por encima de los 700. Los nuevos pensionistas del régimen general entran en el sistema cobrando una pensión de unos 1.500 euros de media. 

Según denuncia UGT la pension más habitual se sitúa en el umbral de pobreza: 645 euros
mensuales. De las 9.473.482 pensiones que se abonaron en 2016, el 50% no llegaron a los 677 euros, el límite que marca la exclusión social para 2016 según la Red Española de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social. Las peor paradas son las pensiones de orfandad, ya que el 86% de ellas no supera el umbral de la penuria". Entre los 2,3 millones de pensiones de viudedad, el 69% son pensiones de escasez y entre las pensiones de jubilación, el 40% no supera el umbral de la pobreza. Las mujeres son mayoría entre las pensiones de viudedad (el 89,4%) que son, en general, de menor cuantía.


Además, no sería posible corregir esta injusticia con la actual situación deficitaria de la caja del sistema. Mariano Rajoy y su gobierno han dilapidado el Fondo de Reserva —la hucha— que debería haber sido usado exclusivamente para abordar contingencias puntuales al utilizarlo de manera recurrente para compensar el creciente déficit del sistema. En 2012, Rajoy se encontró con un Fondo de más de 66.000 millones de euros del que hoy sólo quedan 11.602 millones. Con las actuales cotizaciones de los trabajadores, los ingresos del sistema no son suficientes para afrontar las mensualidades del año que viene. Solo está garantizada la extra de Navidad. Y este déficit, no se olvide, está causado por las bajísimas cotizaciónes de un colectivo laboral mermado por el paro y la precarización del empleo por las reformas laborales de Rajoy.

En conjunto, la paga de los pensionistas se deteriora por la reforma aplicada por el Gobierno de Rajoy en virtud (más bien vicio) de la cual, la revalorización anual es de tan sólo el 0,25%. Mientras que en 2017, el Índice de Precios de Consumo ya alcanza el 1,8% en tasa interanual, según el indicador adelantado publicado por el Instituto Nacional de Estadística. 

Según el simulador de la Autoridad Fiscal, se necesitaría inyectar en el sistema unos 25.000 millones de forma permanente hasta 2022, siempre que se mantengan unas proyecciones razonables de PIB e inflación. Es decir, ese es el dinero que haría falta al año para que las prestaciones no perdiesen poder adquisitivo, dado el déficit que existe de 18.000 millones y que con ese agujero la ley no deja subirlas más allá del mínimo legal del 0,25%. Desde que entró en vigor en 2014, este será el primer año en que los jubilados claramente perderán capacidad de compra.

Ante la inactividad del Parlamento, los sindicatos han empezado a despertar de su letargo. El pasado 30 de septiembre se iniciaron las marchas a favor de Pensiones Dignas convocadas por UGT y CCOO en todo el país, en defensa de una revalorización de las pensiones por encima de la evolución de los precios y de la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Cinco columnas, partidas desde Gijón, Santander, Málaga, Santiago de Compostela y Castellón, tienen previsto confluir en Madrid el lunes 9 de octubre. 

Mientras tanto, sigue sumando firmas la petición iniciada desde este blog en la plataforma Change.org:
 
Las ciudadanas y ciudadanos firmantes de esta petición solicitamos a los parlamentarios de las distintas formaciones políticas del Congreso de los Diputados que alcancen un pacto de Estado en virtud del cual la cuantía de la pensión mínima contributiva y de viudedad sea equiparada al SMI en 2018 (*). Quedando, a partir de ese momento, indexada al SMI a efectos de aplicación automática de futuros incrementos del mismo.
 

 La petición, apoyada ya por más de 85.000 personas, puede firmarse pinchando en este enlace



Éxito de la Marca España de Rajoy.
Otro éxito de la marca España




domingo, 10 de septiembre de 2017

España, aumenta la brecha social entre ricos y pobres

"Los pobres son pobres porque no invierten", reza un cruel aforismo económico. Pues bien, los ricos no sólo son ricos gracias a su sabiduría inversora, sino también porque apenas pagan impuestos para mantener las cuentas generales del Estado.


Al gobierno de Rajoy le ha venido de perlas el ruido mediático derivado del conflicto independentista —que enfrenta a una parte de Cataluña con el resto del Estado— para tender una cortina de humo que esconda tanto el lodo de la corrupción que anega al Partido Popular como la realidad socioeconómica del país. Una realidad caracterizada por un continuo crecimiento de la desigualdad. 

Con todo este ruido se habla poco de las principales preocupaciones de la mayoría de la población: para empezar, el paro que no cesa y es motivo de una de las grandes vergüenzas nacionales: el hecho de que siete de cada 10 hogares no consigan llegar a fin de mes con sus ingresos. Circunstancia puesta de relieve por Cáritas. Si el independentismo catalán supone un riesgo de ruptura de una parte de España, la desigualdad constituye una herida que escinde el tejido social. Una brecha que se ensancha día a día al comprobar que esta indignante pobreza convive con la insultante riqueza que posee una minoría. Riqueza que aunque fuera legítima es insultante por insolidaria.

En España hay 57.218 millonarios, personas que declaran tener una base imponible en el impuesto sobre patrimonio superior a 1,5 millones de euros. Han aumentado un 1% respecto a 2014 y un 28% desde 2011. En concreto, el número de superricos ha crecido un 24% desde el inicio de la recuperación económica. Son las 549 personas que declaran tener un patrimonio superior a 30 millones. 

"Los pobres son pobres porque no invierten", reza un cruel aforismo económico. Pues bien, los ricos no sólo lo son gracias a sus inversiones, sino también porque no pagan impuestos para mantener las cuentas generales del Estado. a título de ejemplo, los superricos se ahorraron 273 millones de euros en Impuesto de Patrimonio en 2015. Las bonificaciones autonómicas permitieron ese ahorro, la mayoría en la Comunidad de Madrid, a 350 de esos multimillonarios.

Los datos de la Encuesta Financiera de las Familias, de 2014, indican que los estratos más pobres de la sociedad española perdieron más riqueza durante la crisis que el 10% más rico. La riqueza neta media del 25% más pobre de la población perdió un 108% de su patrimonio entre 2008 y 2014 (de tener 14.800 euros a promediar deudas por 1.300 euros). El 10% más rico apenas perdió un 4% de su riqueza. 

Asimismo, el ruido independentista está haciendo que pase desapercibido otro hecho indignante: según el Banco de España, sólo se recuperarán 14.275 de los 54.353 millones del rescate público a la banca. Computando todas las ayudas, la reestructuración del sistema financiero español ha costado 62.295 millones de euros desde 2009 hasta el cierre de 2016. El grueso de ese dinero se destinó a salvar las cajas de ahorro que, una vez saneadas, se vendieron o fusionaron con distintas entidades financieras. Como las inyecciones fueron previas a la venta es lo que hace prácticamente irrecuperable el dinero comprometido. Las ayudas públicas recuperadas son por ahora de 3.873 millones de euros, alrededor de un 7% de lo gastado si no se tiene en cuenta la aportación que hizo el Fondo de Garantía de Depósitos. En el mejor de los casos, el Estado espera embolsar 10.402 millones por operaciones pendientes. 

El Banco de España estima que el importe "recuperable" por la venta de la participación en Bankia y BMN será de unos 9.800 millones de euros arrojando grandes pérdidas a las arcas públicas.

¿A dónde fueron los 62.000 millones de euros del rescate financiero? A través de este enlace a
eldiario.es se accede a los datos relativos a la distribución de las ayudas financieras a las entidades financieras rescatadas y destino final tras la reestructuración bancaria. 

Por lo que afecta al ruido mediático y político de esta temporada, poco tengo que decir. En defensa de la Renta Básica de Ciudadanía, universal e incondicional tengo escrito, y me reafirmo en ello, que es el primer paso en la senda que conduce a un Estatuto de Autonomía Personal para todos los habitantes de la España plural. Para ello, es preciso que los movimientos sociales que luchan contra la pobreza y contra la precariedad laboral exijan que los gobernantes aborden con valentía, sin complejos neoliberales ni gazmoñerías identitarias, la tarea civil de aumentar el grado de libertad real de las personas poniendo fin a las situaciones de pobreza. Porque, con independencia de la bandera a cuya sombra transcurra su existencia, un pobre nunca podrá ser un ciudadano libre, pues la única nación en la que está abocado a vivir será el Reino de la Necesidad.




jueves, 17 de agosto de 2017

Tots som Barcelona i Cambrils... y Nigeria, Egipto...


En estas horas trágicas que atraviesa Barcelona, expreso desde aquí mi más profunda y conmovida solidaridad con las gentes de una ciudad donde he vivido momentos intensos de amistad. Una ciudad donde están la agencia editorial y algunas de las casas editoras que han dado mis libros a la luz de la estampa. Solidaridad, también, con todos los pueblos del mundo [días antes hubo masacres en Nigeria y Burkina Fasso], que sufren el terror ciego sembrado por la mano de la intolerancia. Todos los que alguna vez hemos paseado por esa Rambla alegre, diversa y abierta al mundo, hoy triste escenario de muerte, todos formamos parte de su espíritu cosmopolita. Tots som Barcelona i Cambrils.   




El terrorismo fundamentalista de corte islámico no sólo atenta contra europeos. Lo hace con mayor intensidad contra los habitantes de territorios cuya población es musulmana. Y a menudo, de condición muy pobre.

De los 72.000 muertos en atentados yihadistas entre los años 2000 y 2014, más de 63.000 fueron musulmanes. Un tercio de los 86 muertos en el atentado de Niza eran musulmanes. Según Amnistía Internacional, al menos 381 civiles han muerto a manos de Boko Haram desde abril de 2017 en Camerún y Nigeria en medio de un aumento en los atentados suicidas con explosivos.

En toda la región del lago Chad, millones de civiles necesitan ayuda humanitaria urgente a consecuencia de la violencia de Boko Haram. En total son 2,3 millones de personas las que han visto desplazadas en toda la región. Esto incluye 1,6 millones de personas refugiadas e internamente desplazadas en Nigeria y 303.000 en Camerún. Otras 374.000 están desplazadas en Chad y Níger. 



Noviembre 2017:
Nigeria: Al menos 50 personas murieron en un atentado suicida en una mezquita en el noreste del país , en la región de Adamawa, informaron a Efe fuentes policiales. Se sospecha que el autor del ataque, un adolescente, era miembro del grupo yihadista Boko Haram.
Egipto: Un atentado en una mezquita en el norte del Sinaí causa al menos 270 muertos. Los terroristas han puesto una bomba y han abierto fuego durante el rezo central del mediodía. Hay unos 120 heridos



viernes, 7 de julio de 2017

Con la RBU desaparece la coerción patronal o administrativa resumida en el diktat: "o te humillas o no comes"


La Renta Básica Universal sería un elemento más de un nuevo Contrato Social. Hasta hace un par de décadas, funcionó un acuerdo tácito entre patronos y trabajadores: el ‘pacto fordista', que podría resumirse en la propuesta patronal: Vosotros trabajaréis y nosotros os pagaremos aceptablemente, a cambio no cuestionaréis el sistema capitalista como tal olvidando la revolución. El garante del pacto sería el Estado del Bienestar. Pero hace tiempo que ese pacto se ha quebrado, porque ni hay empleo suficiente y digno para todos ni el que hay lo pagan bien. 

La garantía de un ingreso mínimo, pagado por el Estado de forma incondicional a todas las personas, es uno de los ejes del nuevo Contrato Social que, más pronto que tarde, habrá que establecer para equilibrar la devastación causada por las políticas de la globalización neoliberal.

 


 Leer aquí la conversación a fondo sobre el ingreso garantizado mantenida con Himar Reyes para la revista 7iM

jueves, 6 de julio de 2017

Garantizar la dignidad en las Comisiones de investigación

 En las Comisiones de investigación del Congreso, los investigados se sientan ante una mesa situada en posición más elevada que los asientos reservados a los investigadores. Es como si en un tribunal fuera el examinando quien se colocara por encima de los examinadores. 

Desde la constitución de la Comisión de investigación sobre el caso Tamayazo —presidida, por cierto, por el hoy imputado en la trama Púnica Francisco Granados— han sido muchas las comisiones de este carácter constituidas tanto en el Parlamento como en las diversas cámaras territoriales. Sin embargo, han sido pocas, por decir algo, las que han obtenido algún resultado que haya podido ser percibido como positivo por la ciudadanía. Es más, ni siquiera la "exposición pública" de la materia investigada ha logrado el éxito apetecido por los grupos políticos convocantes.

Pero lo más sangrante del asunto es que, a través de los medios informativos, muchos de nosotros hemos asistido, entre atónitos e indignados, a las broncas y regañinas propinadas por
los investigados hacia los investigadores. A modo de ejemplo recordaremos la actuación de personajes como Daniel de Alfonso, Marcelo Fernández Díaz, Francisco Camps, miembros de la otrora 'molt honorable' familia Pujol, etc. Todos ellos se permitían contestar a las preguntas formuladas por los miembros de la comisión con tal suficiencia y altanería que un marciano que hubiera presenciado las sesiones habría sacado la conclusión de que eran ellos los investigadores en lugar de los investigados.

En los testimonios gráficos de todas estas Comisiones observamos un aspecto cuando menos curioso: resulta que los investigados se sientan ante una mesa situada en posición más elevada que los asientos reservados a los investigadores. Es como si en un tribunal fuera el examinando quien se colocara por encima de los examinadores.

Debe ser esta posición espacial la que propicia conductas que entrañan altas dosis de arrogancia, exhibicionismo y, sobre todo, desprecio por parte de algunos comparecientes hacia los representantes de la soberanía popular. El caso más reciente se ha vivido en la comisión de investigación sobre la presunta financiación ilegal del Partido Popular, cuando su
extesorero, Luis Bárcenas, ha llegado a abroncar a los miembros del Congreso por cometer la 'torpeza' de poner en marcha este órgano mientras siguen abiertos casos judiciales sobre el mismo asunto. 

Bárcenas (Luis, sé fuerte), que optó por acogerse a su derecho a no responder a las preguntas de los comisionados para no interferir en su defensa judicial, tomó no obstante la palabra cuando le pareció para puntualizar las intervenciones de los diputados. Y en el colmo de la desfachatez afirmó: "Tengo múltiples frentes judiciales y eso prima por encima de cualquier cosa, sobre la soberanía popular y sobre cualquier cosa, porque es mi derecho a mi defensa".

Al cabo de los años, la experiencia ha puesto de relieve la escasa utilidad de estas comisiones, dado que la propia Constitución española deja bien claro que las resoluciones no son vinculantes para el ejercicio de la ley. 


El Congreso y el Senado, y, en su caso, ambas Cámaras conjuntamente, podrán nombrar Comisiones de investigación sobre cualquier asunto de interés público. Sus conclusiones no serán vinculantes para los Tribunales, ni afectarán a las resoluciones judiciales, sin perjuicio de que el resultado de la investigación sea comunicado al Ministerio Fiscal para el ejercicio, cuando proceda, de las acciones oportunas. (Art. 76. CE)

Será obligatorio comparecer a requerimiento de las Cámaras. La ley regulará las sanciones que puedan imponerse por incumplimiento de esta obligación.


Siendo esto así, lo mínimo que podría exigirse a los parlamentarios es que, como representantes de la voluntad popular, mantengan la dignidad de tal condición, evitando dar pie a que los comparecientes conviertan la sesión en un espectáculo denigrante. En la sede de la soberanía popular, no es de recibo decir, como Luis el fuerte, que se está por encima de ella.

En definitiva, los abajo firmantes proponemos lo siguiente: que los comparecientes se sitúen por debajo del estrado y sean preguntados desde arriba. Y a ser posible, que sean conducidos hasta su asiento por un ujier y no por un grupo de parlamentarios afines palmeándoles la espalda. Tal vez parezca una tontería a ojos de sus señorías, pero los ciudadanos nos sentiríamos mucho más confortados viendo guardar ciertas formas relacionadas con el principio de que no sólo hay que ser honrado sino parecerlo.



Junto al autor del blog, firman este artículo
Luis Chamorro, Fernando Izquierdo, Delfín Martínez y Rafael del Real.