lunes, 11 de marzo de 2013

Thomas Paine: el fundamento filosófico del Ingreso de Ciudadanía


El hombre no creó la tierra y, aunque tenía un derecho natural a ocuparla, no tenía ningún derecho a colocar bajo su propiedad a perpetuidad ninguna parte de ella, ni el Creador de la tierra abrió un registro de terrenos de donde saliesen los primeros títulos de propiedad. Eso pensaba Thomas Paine, que propuso entregar a todo individuo una suma compensatoria por haber sido  desposeído de su herencia natural, creando una pobreza y miseria que antes no existía. Nace así el fundamento filosófico del Ingreso Garantizado o Renta Básica de Ciudadanía.


“Thomas Paine, aunque fue cabeza destacada en dos revoluciones y estuvo a punto de ser ahorcado por tratar de promover una tercera, está un poco olvidado en nuestros días. Para nuestros tatarabuelos era una especie de Satán terrenal, un infiel subversivo, rebelde contra su Dios y contra su rey. Se ganó la hostilidad de tres hombres a quienes no se suele relacionar: Pitt, Robespierre y Washington. De éstos, los dos primeros trataron de darle muerte, mientras que el tercero se abstuvo cuidadosamente de tomar medidas para salvar su vida. Pitt y Washington lo odiaban porque era demócrata, Robespierre porque se opuso a la ejecución del rey y al reinado del Terror. Su destino fue siempre ser honrado por la oposición y odiado por los gobiernos”.

Con estas palabras se refiere Bertrand Russell a Thomas Paine, un estadounidense de origen británico (1737-1809) que destacó como pensador político, escritor y activista revolucionario. De humilde origen, hijo de un cuáquero y de una anglicana, recibió una parca educación que se limitaba a saber leer, escribir y las cuatro reglas aritméticas. Pero con mucho esfuerzo autodidacta consiguió adquirir una sólida formación y llegó a ser el más importante revolucionario norteamericano, con ideas muy avanzadas para la época, que batallaban contra el sexismo, la esclavitud, el racismo y la monarquía. 


   

La importancia histórica de Paine, según Russell, consiste en el hecho de que democratizó la prédica democrática. En el siglo XVIII había demócratas entre los franceses e ingleses, entre los filósofos y los ministros inconformistas. Pero todos ellos exponían sus especulaciones políticas de una forma destinada a atraer sólo a los educados. “Paine, aunque su doctrina no era nueva en absoluto, era un innovador en su manera de escribir, sencilla, directa, natural, que podría apreciar cualquier trabajador inteligente. Esto lo hizo peligroso; y cuando añadió la heterodoxia religiosa a sus otros crímenes, los defensores del privilegio aprovecharon la oportunidad para difamarlo”.

    Su vida fue siempre azarosa, también en lo que se refiere a los apuros económicos. Trabajó como maestro de escuela y oficial de impuestos persiguiendo a contrabandistas de licores y tabaco. Mientras tanto, ávido lector, iba rellenando las lagunas de su rudimentaria cultura. Su suerte cambió al conocer a Benjamín Franklin, a quien le cayó en gracia y le animó a buscar fortuna en América. Franklin le facilitó cartas de presentación en las que lo describía como un “joven de mérito e ingenio”. Con ellas en el bolsillo, Thomas llegó a Filadelfia en 1774, allí demostró pronto ese ingenio como escritor y consiguió ser director del Pennsylvania Magazine. Publicó después una serie de opúsculos separatistas y polémicos, entre ellos el inflamado Esclavitud africana en América, contra la trata de esclavos.

    Al alzarse las Colonias contra la Corona británica, Paine pasaba los días combatiendo y las noches escribiendo manifiestos a favor de la independencia, que se publicaban bajo el título de Sentido común, un folleto impreso que alcanzó la tirada de medio millón de ejemplares.

     En diciembre de 1776, en un momento en que el curso de la guerra les era adverso y cundía la desunión entre las tropas independentistas publicó La crisis americana. Este panfleto fue leído por orden de George Washington a todos sus soldados y levantó los ánimos insurgentes, allanando el camino hacia la Declaración de la Independencia, ratificada el 4 de julio de 1776.

    Ningún otro escritor era tan leído en América y podía haber ganado bastante dinero con sus escritos. Pero una vez ganada la guerra, aunque ocupó brevemente un cargo en la legislatura, decidió regresar a Inglaterra. Su espíritu inquieto le llevó también hacia la ingeniería, y quería demostrar que era posible construir puentes de hierro de mayor longitud que los existentes hasta entonces. No dejó la política, y para evitar que William Pitt declarara la guerra a Francia volvió a escribir para divulgar entre los británicos la idea de que las guerras sólo acarreaban más impuestos. Luego, en su obra maestra Los derechos del hombre refutó la crítica de Edmund Burke respecto a los derechos naturales. Todo esto le hizo ganarse la animadversión de Pitt, que estuvo a punto de mandarle a la horca, de la que se salvó gracias a que, aconsejado por el poeta William Blake, huyó a Francia horas antes de que fueran a detenerlo.

     Una vez en Francia se puso al servicio de esta nueva Revolución, en la que tuvo un papel distinguido. Cuando cayó la Bastilla, Lafayette quiso regalar la llave de la prisión a Washington, e intentó enviarla a través de Paine. Sin embargo, éste seguía interesado en sus puentes de hierro y prefirió quedarse en Francia. Eran tiempos turbulentos y Paine, alineado con los girondinos como su amigo Condorcet, se opuso a la ejecución de Luis XVI, que había apoyado con créditos y naves a la causa estadounidense. Disconforme con toda crueldad gratuita, se declaró abiertamente contra el régimen del Terror. Por lo que fue encarcelado por Robespierre como traidor y extranjero. Se libró por poco de entregar el pescuezo a la guillotina.

Estando en prisión escribió la primera parte de La edad de la Razón (1794 y 1796), obra clásica del librepensamiento anticlerical donde, aunque admite la existencia de Dios, niega el carácter revelado de la Biblia, cuyas contradicciones, brutalidad y crueldad denuncia. Con buena lógica opina que todas las iglesias no son más que invenciones humanas, máquinas de poder que sirven al despotismo y a la avaricia de sus sacerdotes. “Mi iglesia es mi propia mente”, sostuvo Paine. Todo ello le supuso un nuevo contratiempo: ser acusado de ateísmo.

    Thomas Paine merece ser considerado como uno de los padres fundadores de la doctrina de los derechos humanos, elaborando una alternativa frente a las deficiencias que observó en la Europa de su tiempo. En Los derechos del hombre fue más allá de la mera retórica de los derechos, al analizar las causas del descontento en la sociedad europea, hostigada por un gobierno arbitrario, una pobreza generalizada y guerras frecuentes y violentas. Paine proporcionó argumentos en favor del republicanismo democrático, combinados con medidas en favor del bienestar, la disminución de la pobreza, pensiones para los ancianos y una educación general para todos. Y sostuvo que esto se debería conseguir mediante el impuesto progresivo. Por tanto, estaba defendiendo derechos que iban mucho más allá de lo que se contemplaba en aquellos años, y que sólo se alcanzarían 150 años más tarde gracias a la adopción de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

    También propuso Paine una solución compensatoria de los quebrantos que el avance de la civilización produce a nivel individual. El punto de partida de su razonamiento es que “Siempre es posible ir desde el estado natural al civilizado, pero nunca es posible ir desde el civilizado al natural. La razón es que el hombre en un estado natural, cazando para subsistir, requiere, para procurarse el sustento, abarcar diez veces más cantidad de terreno que el que lo sostiene en un estado civilizado, donde se cultiva la tierra”. Por tanto, cuando un país llega a ser populoso por las ayudas adicionales del cultivo, el arte y la ciencia, “existe una necesidad de preservar las cosas en ese estado; porque sin ello no puede haber sustento para más que, quizá, una décima parte de sus habitantes”.

 En consecuencia, para ser coherente con la defensa del progreso sin perjudicar los derechos naturales de las personas, “lo que se debe hacer ahora es remediar los males y preservar los beneficios que han emergido al pasar la sociedad desde el estado natural al llamado civilizado”. Por ello, en Agrarian Justice defiende un principio civilizatorio tan nítido y evidente como el de que ningún individuo nacido en un estado civilizado debe encontrarse en una situación peor que aquella en la que estaría en caso de haber nacido antes de establecerse la civilización:

Con estos fundamentos, el primer principio de la civilización debía haber sido, y aún debe ser, que la condición de toda persona nacida en el mundo, después de que comienza un estado de civilización, debe no ser peor que si hubiera nacido antes de ese período.

     Es una posición sin controversia —dice Paine— que la tierra, en su estado de cultivo natural era, y siempre tendría que seguir siendo, la propiedad común de la especie humana. En ese estado todo hombre habría nacido para la propiedad. Habría sido un propietario colectivo vitalicio, con apoyo en la propiedad del suelo y en todos sus productos naturales, vegetales y animales. Originalmente no podía existir una cosa como como la propiedad de la tierra. “El hombre no creó la tierra y, aunque tenía un derecho natural a ocuparla, no tenía ningún derecho a colocar bajo su propiedad a perpetuidad ninguna parte de ella, ni el Creador de la tierra abrió un registro de terrenos, de donde saliesen los primeros títulos de propiedad”.

  Reconoce Paine que el cultivo es uno de los mayores avances naturales jamás hechos por la invención humana. Pero el monopolio territorial que se inició con él ha producido el mayor mal. La propiedad privada de la tierra ha desposeído a más de la mitad de los habitantes de todas las naciones de su herencia natural, sin proporcionarles una indemnización por la apropiación de los bienes libres comunales —caza, pesca, aire, agua, pastos—  creando así una clase de pobreza y miseria que antes no existía. De lo que se sigue que cada propietario de terrenos cultivados adeuda a la comunidad una renta del suelo por el terreno que ocupa, renta con la cual propone Paine:

   Crear un fondo nacional, del cual se pagará a cada persona, cuando alcance la edad de veintiún años, la suma de quince libras esterlinas, como compensación parcial por la pérdida de su herencia natural causada por la introducción del sistema de propiedad territorial. Y además, la suma de diez libras al año, de por vida, a cada persona actualmente viva de cincuenta años de edad, y a todos los demás cuando alcancen esa edad.

    Con la salud muy deteriorada a causa de las privaciones sufridas en la mazmorra, en 1802 Thomas regresó a Estados Unidos, donde de nuevo los apuros económicos le acompañaron en los últimos años de su vida. En 1809, murió en Nueva York en la más absoluta pobreza.  Circunstancia que parece un anticipo de lo que sería el desarrollo futuro de la sociedad en los Estados Unidos de América del Norte, una potente y rica nación que hizo bandera de la libertad, despreciando los otros dos principios que componían la trinidad revolucionaria: igualdad y fraternidad. 



lunes, 4 de marzo de 2013

Exilio laboral: 'No nos vamos, nos echan'


Más de 4.000 jóvenes que se han ido a trabajar fuera de España ante la falta de expectativas laborales se apuntan a la campaña 'No nos vamos, nos echan' para denunciar cómo se ven obligados a elegir entre el paro, la precariedad o el exilio forzado. Otro de los grandes éxitos sociales del neoliberalismo.

El número de español@s residentes en el extranjero ha crecido un 5,5% desde el inicio de la crisis hacia 2008. Según el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (P.E.R.E), perteneciente al INE, en 2012, son 302.623 los jóvenes (entre 15 y 29 años) con nacionalidad española que residen en otros países, mientras que en 2009 eran 242.154. Sin embargo, estas cifras no reflejan a los emigrados que no se apuntan en los consulados, que son la mayoría en el caso de los jóvenes. Se estima que cada semana emigran varios miles de jóvenes.

El 91% del empleo destruido en los últimos 4 años es de menores de 35 años, tal y como publica la Encuesta de Población Activa (EPA). El paro juvenil se ha situado en un 55% en la última EPA, siendo el dato de paro juvenil más alto de la Unión Europea. Actualmente, 374.600 jóvenes (de hasta 29 años) con formación superior se encuentran en paro. En 2008, l@s jóvenes en esta misma situación eran 178.200. Pero este perfil no es el único que se repite en el extranjero, también se van jóvenes con otras cualificaciones medias y profesionales.

¿Es el extranjero un seguro de empleo estable para l@s jóvenes? Ante esta situación, l@s jóvenes han comenzado emigrar a otros países en busca de una oportunidad laboral, para poder asegurarse un futuro que en el Estado español se hace incierto. Si bien es cierto que la media europea de paro juvenil (un 22,5%) es muy inferior a la española, encontrar trabajo no está garantizado. Y más allá de Europa, l@s jóvenes españoles están empezando a optar por otros destinos como Latinoamérica y Asia. Generalmente, los trabajos que realizan l@s jóvenes en el extranjero también se encuentran caracterizados por la precariedad, con jornadas laborales muy largas y sueldos muy bajos que no aseguran una vida digna, y menos un futuro.

¿Y volver, es posible? Frente a quienes hablan de un exilio temporal, de la emigración como fase transitoria que permite a l@s jóvenes adquirir conocimientos y experiencia para volver, la realidad es bien distinta. La única alternativa al paro es la precariedad: el Gobierno opta por la flexibilidad y la temporalidad de los contratos. Pero la temporalidad ya no es algo temporal y l@s jóvenes encadenan este tipo de contratos como norma. No se trata sólo de una nula estabilidad laboral, sino de una falta de independencia que elimina del horizonte cualquier proyecto de vida estable y convierte a l@s jóvenes español@s en personas dependientes de sus familias.
 #NoNosVamosNosEchan

Tanto el texto anterior como las imágenes proceden de la web no nos vamos, nos echan, iniciativa del movimiento Juventud sin Futuro, que denuncia la situación de exilio forzoso de la generación del precariado. Personalmente, no estoy en el mejor momento para añadir algo de cosecha propia que vaya más allá de contar la íntima desolación que me invade desde anoche. Cuando acompañé al aeropuerto a mi hija, que partió hacia Latinoamérica al igual que tantos otros miles de compañeros de generación: con una mano delante, otra detrás y un título de ingeniería en la maleta. Se marchan no por espíritu aventurero, como con gran frivolidad declaró algún miembro del Gobierno, sino a la ventura. Con la esperanza de poder encontrar, allende los mares, alguna oportunidad de labrarse un futuro, y sobre todo un presente, que España, es decir, el sistema socioeconómico vigente, les niega.

Mi desolación personal no mitiga la rabia ante el desastre social que estamos viviendo en este país. Los hechos son lo suficicientemente graves como para que cada ciudadana, cada ciudadano se interrogue a sí mismo ¿Qué puedo hacer yo? Lo primero, dejar de aguardar soluciones provenientes de un modelo político agotado y de un modelo económico manejado por delincuentes. Una vez que sabemos que el barco navega a la deriva, hemos de subir al puente de mando y empuñar el timón. La alternativa, el naufragio. Política, con mayúsculas, es lo que hace la ciudadanía cuando se ocupa de los asuntos que le conciernen.


domingo, 24 de febrero de 2013

Emilio Hellín Moro: un criminal en la policía


El ‘ultra' Emilio Hellín Moro, condenado en 1982 a 43 años de cárcel por asesinar a Yolanda González, lleva tiempo en libertad. Actualmente trabaja como asesor de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Una ética elemental exige que los mandos de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado pongan fin de inmediato a esta relación, legal pero indecente. De lo contrario, que nadie se extrañe si en las manifestaciones alguien tiene la tentación de gritar 'policía asesina'

 Policías antidisturbios aplastan a un manifestante el 25S. Foto: Fotogracción
Policía: guante de seda con los delincuentes, mano de hierro con los trabajadores que protestan



Asegura la noticia publicada por el diario El País que: "Un excriminal de la ultraderecha condenado a 43 años por asesinato trabaja para los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado en casos judicializados y forma a sus agentes en técnicas forenses de espionaje y rastreo informático". 

Precisando un poco más, habría que decir que Emilio Hellín no es un excriminal, sino un criminal en toda regla. El viernes 1 de febrero de 1980, los militantes de Fuerza Nueva Emilio Hellín Moro e Ignacio Abad Velázquez, estudiante de Químicas, secuestraron a Yolanda González, joven militante de izquierda que acababa de cumplir 19 años y la metieron en un coche. Luego, en un descampado, Hellín obligó a la joven a descender del vehículo y le disparó dos tiros en la cabeza a menos de un metro de distancia.
 
Emilio Hellín cometió un asesinato y fue condenado a prisión por ello, aunque una legislación benévola le permitiera salir en libertad cuando todavía no llevaba cumplida ni siquiera la mitad de la condena. Luego es correcto hablar de Hellín en pasado para referirse a su condición de recluso o expresidiario. Sin embargo, el DRAE considera criminal al "Que ha cometido o procurado cometer un crimen", es decir que su condición de criminal le acompañará durante toda su vida y sólo se extinguirá cuando le sobrevenga la muerte.

Como expresidiario, Hellín tiene derecho a la reinserción social. Así lo dispone el art. 25 de la Constitución. Pero su contratación como asesor y formador de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado resulta de dudosa ética. No por parte de Hellín, de cuya condición criminal no cabe esperar ética alguna, sino de los responsables de los citados cuerpos estatales. 

Emilio Hellín Moro.  Foto: Carlos Rosillo / El País
Muchas cosas deben cambiar en la estructura política, institucional y administrativa de este país para poder considerarlo un país moderno y decente. Pero situaciones tan escandalosas como esta deben ser enderezadas de inmediato. De otra forma, la ciudadanía no podrá confiar tampoco en su policía.

A raíz de las manifestaciones de protesta celebradas el pasado 23-F, otro periódico ha introducido a un redactor dentro de un furgón policial para contarnos cómo transcurre una jornada de este tipo para el grupo de antidisturbios que constituye su dotación. Se quejan estos de que, en ocasiones, algunos manifestantes los vejan con gritos de "policía asesina". Calificativo a todas luces exagerado, pues aunque el comportamiento de estos agentes no es precisamente modélico, en la actualidad no llega a tales extremos.

Pero contratar criminales como asesores de la policía no ayuda demasiado a lavar la imagen de nuestras Fuerzas de Seguridad. 



Familiares, amigos y compañeros de Yolanda González Martín piden que nos unamos a la petición dirigida al ministro del Interior para que de inmediato se rompa toda colaboración con Emilio / Luis Enrique Hellín, asesino de Yolanda, para que se aclaren las circunstancias en que se ha producido y desde qué fecha ha tenido lugar. Igualmente se exigen responsabilidades políticas por lo ocurrido, tanto a éste como a anteriores gobiernos. Hay que unirse a esta petición, por Yolanda, por quienes la querían, pero también por todas nosotras y nosotros, que siempre viviremos bajo amenaza en un Estado en el que ocurran estas cosas... y aquellas otras que aún no conocemos. La petición se puede firmar en este enlace de Change.org
 




domingo, 17 de febrero de 2013

Contra bancos y eléctricas: sí se puede


La rectificación del Partido Popular, asumiendo debatir en el Parlamento la Iniciativa Legislativa Popular presentada por la Plataforma de Afectados por las Hipotecas, demuestra que la movilización ciudadana obtiene resultados. Hay otras iniciativas, como la del ingeniero sevillano que ha creado una web para denunciar las estafas de las compañías eléctricas y el procedimiento para reclamar los cobros indebidos. 


Tras su primera y rotunda negativa a tomar en cuenta la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), presentada por la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH), la presión ciudadana ha obligado al grupo del Partido Popular a dar marcha atrás y acceder a que la ILP sea sometida a debate en el Parlamento.

La propuesta contempla: moratoria universal para los desahucios; dación en pago (saldo de la deuda con la entrega del inmueble) con carácter retroactivo y creación de un parque de viviendas para alquiler social mucho más amplio que las 6.000 casas que ha ofrecido el Gobierno. Que el PP haya dado marcha atrás no significa que la ILP vaya a ser aceptada. La movilización sigue siendo más necesaria que nunca, como explica Ada Colau, portavoz de la plataforma:




 



LA ESTAFA DE LAS ELÉCTRICAS:

Lleva 18 años dedicado a demostrar que las compañías eléctricas abusan del consumidor en la factura de la luz. Antonio Moreno, un ingeniero sevillano jubilado, se ha convertido en un Robin Hood demasiado molesto para las grandes empresas, que ahora quieren cerrar su web y multarle con 50.000 euros. En los dos últimos años, varias reclamaciones de Moreno han hecho que las eléctricas dejen de cobrar cerca de 500 millones de euros.

En su web www.estafaluz.com, Antonio Moreno acaba de colocar una aplicación informática que permite a cualquier persona obtener los datos necesarios para reclamar personalmente por las irregularidades de facturación.

Un ejemplo de esta estafa solapada es el que concierne al Alquiler de Equipos. Según indica Moreno, actualmente hay instalados en España unos 26 millones de contadores de la luz. De ellos, 23 millones pertenecen a las compañías eléctricas, que los tienen alquilados a sus clientes por un precio mensual que es fijado periódicamente por el Gobierno.

El precio indicado en el concepto Alquiler de Equipos incluye el precio de alquiler mensual del contador y, si lo hubiera, del ICP (Interruptor de Control de Potencia). Según consta, entre otros documentos, en la Orden de 20.12.1984 del Ministerio de Industria, la única y exclusiva finalidad por la que los abonados pagan dicho precio es "cubrir la función económica de permitir a las empresas alquiladoras la adecuada renovación y actualización del parque de contadores con objeto de evitar los perjuicios que de la falta de dichas renovación y actualización se derivan para la calidad y fiabilidad de la medida".

A 31.12 2007, la cantidad que los clientes de las compañías eléctricas llevaban pagada por "la adecuada renovación y actualización del parque de contadores" superaba los 7.400 millones de euros. Desde el 01.01.2008, dicha cantidad se incrementa diariamente en más de 600.000 euros.

Sin embargo, a pesar de llevar cobrados más de 7.400 millones de euros por "la adecuada renovación y actualización del parque de contadores", las compañías eléctricas no han hecho frente en ningún momento a dicha adecuada renovación y actualización debido a que el Gobierno aún no ha regulado el control metrológico del Estado sobre los contadores de la luz y no existe, por tanto, ninguna normativa oficial que defina en qué consiste el citado servicio.

Como consecuencia de la falta de normativa oficial que defina en qué consiste "la adecuada renovación y actualización del parque de contadores", el estado actual del parque nacional en alquiler (22.9 millones de contadores, a 31.12.2007) es, en el mejor de los casos, el siguiente:

    - Contadores que llevan instalados más de 10 años sin haber sido sometidos a verificación periódica y no ofrecen, por tanto, ninguna garantía de exactitud en la medida:15.8 millones (69% del parque ).


      Según los cálculos de la OCU, la cantidad que las compañías eléctricas cobraron en exceso en 2001 gracias al error positivo del 80% de los contadores oscilaba entre 51 y 89 millones de euros (excluido el IVA). Dado que el parque actual es superior en al menos un 21% al existente en 2001, la cantidad que las compañías eléctricas cobrarán en exceso en 2008 estará comprendida entre 72 y 125 millones de euros (incluido el IVA).

       Así pues, cada día que pasa sin que el Gobierno apruebe la normativa oficial que defina en qué consiste la "la adecuada renovación y actualización del parque de contadores", las compañías eléctricas cobran ilegalmente las siguientes cantidades (incluido el IVA):

    - Más de 600.000 euros por un servicio ("la adecuada renovación y actualización del parque de contadores") que no prestan porque el Gobierno aún no ha definido en qué consiste dicho servicio.

    - Entre 196.000 y 342.000 euros por el error positivo que tiene el 80% de los contadores debido a que no han sido verificados periódicamente porque el Gobierno aún no ha publicado la correspondiente normativa.



martes, 12 de febrero de 2013

Capio, el verbo que mejor conjugan los dirigentes del PP


Capio, capis, capit, capimus, capitis, capiunt: (yo) cojo; (tú) coges; (él) coge; (nosotros) cogemos; (vosotros) cogéis; (ellos) cogen. El verbo latino Capio, cepi, captum significa: coger, tomar, apoderarse, arrebatar, capturar, apoderarse, apropiarse. Este es el verbo que mejor conjugan los dirigentes del Partido Popular, a tenor de los comportamientos que van saliendo a la luz día a día.


El holding de empresas Capio vuelve a protagonizar otros episodios del proceso de apropiación de bienes sanitarios de carácter público. Proceso desatado, sobre todo, por los Gobiernos regionales de Castilla la Mancha y Madrid, presididos, respectivamente, por Dolores de Cospedal y Esperanza Aguirre. Más conocidas, por este orden, como La bien pagá y la condesa de la Mamandurria.

The Economist explica a sus lectores las dos acepciones de la palabra española "chorizo", enfatizando gráficamente una de ellas en la figura del presidente del Gobierno.
Cospedal acaba de fichar a una exdirectiva de Capio, la empresa que aspira a gestionar los hospitales de Castilla-La Mancha. Natividad Comes, hoy directora de Enfermería del servicio de salud de la región, ocupó ese mismo cargo en el conglomerado sanitario Capio hasta abril de 2011.

En Madrid, el desmán consiste en que el nuevo centro sanitario de Collado Villalba no abrirá hasta finales de 2013. La Comunidad alega que no lo inaugura para ahorrar y la empresa concesionaria asegura que su interés es "empezar a servir a la población lo antes posible". Por su parte, la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública denuncia que, pese a estar cerrado, el Gobierno de Ignacio González continúa pagando 900.000 euros al mes a la empresa concesionaria de dicho centro: Capio Sanidad. Es decir, que durante este año que permanecerá cerrado el hospital, la Comunidad pagará igualmente casi 11 millones de euros a la compañía privada.
 

Por otro lado, tras la convulsión producida por las supuestas cuentas del ex tesorero del PP Luis Bárcenas, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se ha visto obligado a publicar sus declaraciones a Hacienda. Rajoy ingresó casi dos millones de euros brutos por rentas de trabajo entre 2003 y 2012, según la información colgada en la web del Palacio de la Moncloa.

Desde luego, dada la absoluta falta de credibilidad personal que el presidente se ha ganado a pulso, siempre quedará la duda razonable de si recibió o no ingresos en negro procedentes de alguno de los tinglados de corrupción en los que está implicado el PP. Pues como sabe cualquier dentista o fontanero de este país, este tipo de ingresos no se declaran a Hacienda.

En cualquier caso, el escándalo está servido desde el momento en que conocemos que las retribuciones por trabajo (¿trabajo?) brutas del jefe del Ejecutivo durante el periodo declarado, que oscilan entre los 72.600 euros de 2012 y los 240.262 euros de 2009,
sumen un total de 1.979.898 euros.
 
Porque no estamos hablando de los ingresos de un banquero o de un alto directivo del mundo empresarial. ¿Cómo puede un partido político, que aspira a representar a la mayoría del pueblo, pagar a sus líderes un salario tan alejado de las retribuciones medias de los asalariados de este país? Como dice la letra de un antiguo cuplé: ¿De dónde saca, pa tanto como destaca?

Resulta moralmente reprobable y políticamente vomitivo que un político que estando en la oposición, es decir, trabajando relativamente poco, ganó durante ese período trescientos veintiocho millones de pesetas (1.979.898 euros x 166 = 328.663.068), según accedió al Gobierno cometa, como primera de sus canalladas, la de congelar el salario mínimo interprofesional.





lunes, 4 de febrero de 2013

Dimisión es la palabra

La calle de Génova cortada por la policía para impedir manifestaciones ante la sede nacional del Partido Popular.


Cuando la palabra del presidente del Gobierno no tiene la menor credibilidad, dimisión es la única palabra que puede pronunciar Rajoy para ser creíble al menos por una vez.


“Nunca he recibido ni he repartido dinero negro; es falso”, aseguró el jefe del Ejecutivo ante la plana mayor de su partido tras el escándalo por las cuentas del extesorero del PP. Más o menos, lo mismo que diría el Bigotes y otros pájaros de cuenta B imputados en la trama Gürtel.

Hemos llegado a un punto en que no bastan las palabras, sino los hechos. La promesa de Rajoy de entregar sus declaraciones de la renta no es suficiente para eliminar las dudas. La acusación que se cierne sobre la cúpula del PP se refiere a "dinero negro", especie que por su misma definición no se declara a Hacienda. En los impresos de la declaración del IRPF sólo hay casillas en blanco para rellenar con datos. No hay casillas "en negro" puesto que ningún evasor de impuestos declara el importe evadido. Al menos, hasta que una oportuna y sonrojante amnistía fiscal brinda la oportunidad al delincuente de lavar a precio de saldo su delito y su dinero.

Pero, por encima de todo, el problema de Rajoy es de credibilidad. Aun no siendo santo de mi devoción, a mí me gustaría poder confiar en la palabra de la persona que tiene a cargo el timón del país. Pero el presidente del ejecutivo actual, al cabo de un año de mandato en el que ha incumplido absolutamente todas y cada una de sus promesas de gobierno, ha destrozado su propia credibilidad. Según demuestran los sondeos realizados por distintos medios, la palabra de Rajoy no es creíble para la opinión pública.  

¿Cómo fiarse del líder de un partido que ha permitido la permanencia en la sede de Génova —con despacho, coche y abogados— del tal Bárcenas, director de las finanzas del PP al que se le han localizado 22 millones de euros en cuentas opacas que luego ha regularizado gracias a la amnistía fiscal concedida por el Gobierno? Tal y como le está pidiendo el clamor que circula por las redes sociales, Rajoy debe presentar su dimisión. 

El millón de firmas en este sentido que está a punto de alcanzar la iniciativa recogida en Change.org no es suficiente para exigir la dimisión del líder de un partido que obtuvo más de diez millones de votos en las últimas elecciones. Pero es un indicio de lo que se avecina ahora que el grueso de sus electores también es víctima de los recortes del Gobierno. Votantes frustrados por el incumplimiento sistemático de sus promesas y asqueado ante la bochornosa exhibición de actividades corruptas por parte de miembros del PP. 

Pero Rajoy no dimitirá, al menos motu proprio. Aparte de no tener credibilidad, tampoco tiene honestidad política. La obscenidad que impregna sus declaraciones no es retranca gallega, sino cinismo propio de esa rancia derecha hispánica reflejada en Los Santos Inocentes a la que pertenece. Lo demuestra, una vez más, en esa nueva declararación efectuada ante la atenta mirada de frau Merkel, sacerdotisa máxima del neoliberalismo europeo:

Dice Rajoy: "Reitero lo que dije el sábado. Todo lo que se refiere a mí y a mis compañeros de partido no es cierto. Salvo alguna cosa que es lo que han publicado algunos medios de comunicación. [...]. Las afirmaciones son absolutamente falsas".
              
¿En qué quedamos: lo publicado es verdadero o es falso? Porque en buena lógica, s
i alguna cosa es cierta, "todo" no puede ser falso.

Rajoy no dimitirá. No es el estilo de la derecha del Partido Popular, la de Gürtel, los áticos comprados a toda prisa, la de la ministra que gasta 4.000 euros en confetis para la fiesta de los niños y que tampoco quiere dimitir. Lo que sí hará esa derecha hedionda será enviar a la policía para reprimir a las personas que protagonizan las protestas ciudadanas. 




Génova, tomada por la Policía, titula una información publicada por un medio de la caverna: Situación de excepción en Génova 13. El tráfico fue completamente cortado en todas las calles próximas a la sede nacional. Decenas de policías fueron enviados para proteger a los altos cargos del PP. Esto recuerda lo que en esos medios cavernícolas dijeron a propósito de la creación de la Unidad Militar de Emergencias, que fue calificada como la guardia pretoriana de José Luis Rodríguez Zapatero. Aseguraban por entonces que éste se haría fuerte en La Moncloa y se negaría a abandonarla en caso de que las cosas se le torcieran.

De te, Marianus, fabula narratur 


 

viernes, 1 de febrero de 2013

Vómito al amanecer

 
Despertarse cada mañana en un país asolado, y desolado, por el malestar que siembran las políticas del Partido Popular ya venía siendo bastante difícil. Si a esto añadimos cada día un nuevo relato de corrupción en los más altos niveles institucionales, amanecer en España se ha convertido en una invitación al vómito. Del cual sólo puede curarnos la desobediencia civilmente expresada.

Es una marea negra que no cesa. Invariablemente, una mañana tras otra los habitantes de este país nos desayunamos con algo peor que un sapo. Invariablemente, la radio, los periódicos nos sirven una nueva ración de auténtica mierda destapando nuevos casos de corrupción a los más altos niveles institucionales. Quien todavía tenga posibles para procurarse un café y una tostada al rayar el día habrá de consumirlo entre bascas precursoras del vómito.
 


El asunto de los sobres que presuntamente han estado recibiendo los dirigentes populares está en el candelero. Rajoy no se ha atrevido a negar con rotundidad que él mismo haya sido uno de los destinatarios de esa correspondencia en dinero negro.
Pero lo que sí está admitido es que Bárcenas, o sea, Luis el Cabrón, como le apodan cariñosamente sus conmilitones —sí, esos que hasta hace una semana le ponían coche y despacho en Génova—, se lo lleva crudo. Y se lo trae cocido, pues acaba de blanquear una millonada trayendo dinero de sus cuentas en Suiza. Lo ha hecho legalmente, como ha demostrado él mismo al acogerse a la infumable amnistía fiscal otorgada por el Partido Popular. Todo muy legal, pero ilegítimo. 


Bárcenas blanqueó casi 11 millones de euros acogiéndose a los beneficios fiscales de la medida aprobada en marzo por el Gobierno de Rajoy. Lo hizo el 25 de septiembre de 2012, cuando pagó 1.052.994 euros, el 10% del dinero ocultado y una cantidad muy inferior a los impuestos que tendría que haber pagado de haberlo declarado en su día.

Ahora, por poner un ejemplo de la austeridad impuesta por el Partido Popular a la población, comparen esas cifras con las del incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) fijado por el Gobierno para el año 2013: un 0,6% respecto a 2012, en el que no hubo niguna subida. Los subsidios y prestaciones por desempleo no subirán en 2013, por tercer año consecutivo.

El cúmulo de actuaciones repugnantes que están saliendo a a la luz va en descrédito no ya de la clase de políticos profesionales, sino de la política. Pues en este país si algo abunda es el analfabetismo sobre la res pública.

"El peor analfabeto –escribía Bertolt Brecht hace setenta años- es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida el precio de los garbanzos, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales…".

A estas alturas, no basta con indignarse, o cabrearse. La resignación no es creativa. Ha llegado la hora de la acción ciudadana. Y para ello no hay que esperar a ver qué hacen los demás. En consecuencia, declaro que participaré en cuantas iniciativas de Desobediencia Civil puedan organizarse. Y mientras tanto, desde las posibilidades que me brinde la acción directa individual, y siempre que la misma no entrañe daños a terceros, desobedeceré cuantas normas y disposiciones emanen de unos gobernantes que han convertido su acción de gobierno en un fraude al electorado. Leyes sancionadas por una Monarquía que ostenta el cetro en el Reino del Latrocinio.