lunes, 19 de octubre de 2026

¿Gobierna Isabel Díaz Ayuso en Madrid gracias a un pucherazo en el voto por correo?

 


Tras la reciente convocatoria electoral relevantes figuras del Partido Popular están elevando la sospecha de que los resultados podrían ser manipulados por el Gobierno a través del voto por correo. Un argumento boomerang cuya lógica se vuelve en contra de quien, como Díaz Ayuso, ha obtenido una mayoría de gobierno, como de Núñez Feijóo, quien fue director de Correos.

Miguel de Cervantes, en su novela La gitanilla, recoge una clásica sentencia del refranero español: "Piensa el ladrón, que todos son de su condición". Un refrán que viene a cuento en estos días de locura verbal a propósito de las sospechas vertidas por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sobre la limpieza del voto por correo.

Tras la reciente convocatoria electoral por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, Ayuso manifestó su preocupación por una "posible adulteración de censos". Días después, matizó sus palabras asegurando que ella no había acusado directamente al Ejecutivo de manipular el voto por correo, pero insistió en pedir a la población que "no se confíe" ante lo que considera un gobierno "trilero". De nuevo, el 10 de octubre volvió a reiterar su llamamiento a evitar la votación postal.

Si estas insinuaciones sobre la limpieza del voto por correo se hubieran limitado a ser cosa de Ayuso no habrían tenido mayor trascendencia. En todo caso, sería una ocurrencia más de la habitual ceremonia de la confusión, la hipérbole y el insulto que caracterizan la política comunicativa de la presidenta.

Sin embargo, ha sido propio líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien se ha sumado a las tesis de Ayuso, elevando las dudas sobre el proceso electoral de cara al 29 de noviembre de 2026 y enfocando sus sospechas en la cúpula de Correos y en el censo electoral. Feijóo (quien presidió Correos entre 2000 y 2003) matizó la postura del partido afirmando: "Confío plenamente en los carteros, pero no confío en los directivos". Bajo esta premisa, anunció que solicitará a la Junta Electoral Central (JEC) medidas de control adicionales para aumentar las garantías del voto postal. 

Núñez Feijóo incurre aquí en una tremenda contradicción discursiva, puesto que, habiendo sido él mismo quien presidió Correos entre 2000 y 2003, al afirmar que «no hay que fiarse de sus directivos», el emisor se incluye implícitamente en el grupo del que pide desconfiar. Es decir, desde el punto de vista del discurso comete otra de sus habituales torpezas utilizando un argumento boomerang, autoincriminatorio o autodestructivo, bajo la premisa de que, si los directivos de Correos son intrínsecamente poco fiables, él mismo lo habría sido durante su mandato. 

Estaríamos ante una falacia de doble rasero, figura lógica que se produce al aplicar un criterio de evaluación severo para una situación o un grupo de personas (la actual dirección de Correos) pero no aplicarlo a uno mismo cuando se estuvo exactamente en la misma posición. La lógica del efecto boomerang actúa también, y de forma muy directa, sobre Isabel Díaz Ayuso, promotora original de la sospecha. 

• Premisa mayor: Si el sistema de votación de un país o región no es fiable y existe un "pucherazo" (fraude masivo), entonces los resultados de las elecciones celebradas bajo ese sistema carecen de legitimidad democrática.

• Premisa menor: Isabel Díaz Ayuso cuestiona la fiabilidad del voto por correo en los comicios generales y autonómicos del país, sugiriendo la existencia de irregularidades generalizadas. 

• Premisa intermedia: El gobierno de mayoría de Isabel Díaz Ayuso se sostiene sobre los resultados validados en esas mismas convocatorias electorales, las cuales emplearon el mismo sistema y la misma infraestructura de voto por correo que ella pone en duda. 

Ergo:

Opción A: (Autodestrucción del argumento): Si las sospechas de fraude generalizado son ciertas, el propio gobierno por mayoría de la presidenta carecería de legitimidad, ya que emanaría de un proceso electoral viciado.

Que conste que la idea de que el Gobierno de Ayuso provenga de un pucherazo brindaría una oportunidad para reconciliarse con el grueso del electorado madrileño. Ya que sólo la posibilidad de un pucherazo brindaría un mínimo de racionalidad a las sucesivas mayorías otorgadas a Ayuso por una población especialmente perjudicada por sus políticas. Especialmente en el campo de la sanidad pública, que está siendo devastada(*) de forma paralela al crecimiento de las comisiones pagadas por Quirón al entorno íntimo de la presidenta. Sobre cuya cabeza pende la vergüenza de los protocolos que condenaron a una muerte digna a los 7291 ancianos que no pudieron contar con asistencia hospitalaria durante la pandemia del Covid. 

Las sospechas vertidas por el támdem A&F (Ayuso-Feijóo) sobre el voto por correo han indignado a los trabajadores de Correos, cuyos sindicatos han salido en defensa del servicio postal público exigiendo "absoluta confianza". Por su parte, entidades de verificación como VerificaRTVE recordaron que el sistema electoral español es plenamente garantista. El procedimiento exige la identificación del votante hasta en tres ocasiones y el escrutinio final lo realizan ciudadanos elegidos por sorteo en las mesas electorales, no empresas externas ni el Gobierno.

Todo esto conduce a la:

Opción B:  (Falsedad de la sospecha): Si el gobierno por mayoría de la presidenta es legítimo y democrático, las insinuaciones de pucherazo generalizado son falsas, puesto que el sistema electoral que validó su victoria funcionó de manera limpia.

A modo de corolario, podríamos concluir que tras esas sospechas se esconde una proyección psicológica, un fallo del subsconciente. Un argumento que se utiliza por alguien que desconfía de los demás sin motivos reales, revela en realidad sus propias faltas o cómo actuarían él o ella en esa misma situación. «Malo es quien presume que los demás son malos». (Malus est qui praesumitur sibi malos esse alios), proverbio latino inspirador del popular refrán escrito en La Gitanilla cervantina: "Piensa el ladrón, que todos son de su condición".



(*)Un informe interno del Gobierno de Ayuso revela que el presupuesto de Sanidad para personal "no cubre ni siquiera la plantilla autorizada". Madrid está en el penúltimo lugar de inversión sanitaria por habitante (1.779 euros) por debajo de la media (un 4% del PIB frente a una media española del 6%).